Carlos Mastronardi, el amigo entrerriano de Borges

Santiago Zorrilla.-Mastronardi, poeta entrerriano que supo retratar la patria desde Entre Ríos. fue parte  de los vanguardistas argentinos que integraban el grupo Florida y la Revista Martín Fierro.


Mastronardi, al igual que sus compinches de la Revista Martín Fierro, se salieron de la rima y la métrica, apostando al verso libre y recurriendo a la metáfora como forma expresiva de esplendor. Mastronardi colabora en la elaboración del Manifiesto de la revista donde plantean con los talones de punta, como dirían en el potrero, que nacían para producir algo osado, nuevo, fresco y juvenil frente...

"...al refractario que inspira las elucubraciones de otros más "bellos" espíritus, y a la afición al anacronismo y al mimetismo que demuestran; frente a la ridícula necesidad de fundamentar nuestro nacionalismo intelectual hinchando valores falsos que al primer pinchazo se desinflan como chanchitos..."


Carlos Mastronardi fue el único argentino autorizado en hablar de Gombrowicx -el novelista polaco que vivió en la Argentina y que escribía "contra los poetas"- sin embargo su poesía fue prácticamente silenciada durante mas de 30 años, Silencio que se rompió gracias a la labor de Claudia Rosa y el financiamiento para editar sus obras completas en el 2011,que hiciera la editorial de la Universidad del Litoral.
Paradojas de la historia, a los poetas de esplendor entrerrianos -Juanele y Mastronardi- los editan los santafesinos.

Rincón

Con manos extranjeras
recojo en tierras lueñes mi usado corazón.
Un rotoso muñeco es el ayer.
Y están los viejos días colgando de mi voz.

Lenta loma flamante de gramillas
y amansada de soles y venteos.
La primeriza luz se estrena en ella,
juega como una infancia por los cercos.

Yo la supe sabrosa de imprevistos,
y anduve el recoleto caserío.
Le fui legando meses a los muros
y herbazales. La dicha fue conmigo.

Rincón cuyo silencio tutela los destinos.
Las casonas durmientes rezan humo cansado.
Parroquiales relojes suman noche,
y un grillito desvela todo el campo...

Están sus viejos días pendientes de mi voz.
Las horas me circulan como pulsada sangre.
Buscaré su ternura
para escuchar este secreto oleaje.

Ya no busco senderos, los aguardo.
Volverá mi abandono a su cariño,
y asomado a sus tardes lograré mi aventura.
Quedar es la riqueza de ganar un camino.

"Tierra amanecida" (1926) / Carlos Mastronardi



Nacido en Gualeguay, cuando empezaba el siglo XX, Mastronardi se va muy joven a Buenos Aires y a los 25 años publica su primer obra en la misma editorial y casi al mismo tiempo, en que Roberto Arlt daba a conocer El Juguete Rabioso.
"Tierra de la Noche", "Conocimiento de la noche" y "Cuadernos de vivir y pensar" son sus obras mas destacadas, aunque el mote de entrerriano entre los vanguardistas se lo ganó por "Memorias de un provinciano", donde habla de sus amigos, Juan L. Ortiz, Jorge Luis Borges y Roberto Art.

Versos donde aparece una alegría

Albor primero vino a despertarme.
La mañana mansita entró a mi pieza.
Aquí está reluciente y conmovida
como una absolución, el alma intensa.

Añejas devociones voy cruzando.
Oran por mí las santas arboledas.
Nuevo como quien viene de un cariño
desando mi existencia y mis callejas.

Crece como una luna mi silencio...
Los minutos más viejos están cerca.
Asoma mi niñez sobre las tapias...
¿A quién le pido un canto en la hora espléndida?

"Tierra amanecida" (1926) / Carlos Mastronardi



Mastronardi al igual que Juanele, o mas crudo aún supo retratar como nadie en sus versos a Entre Ríos en "Luz de Provincia" donde se refiere a ella así:
"un fresco abrazo de agua la nombra para siempre”.
Sobre él, Martín Prieto, autor de ‘Una lección permanente’ decía que al igual que Juanele Mastronardi fue  un autor a destiempo de su propia época.

"Soy el que fui: tiempo acumulado" había anotado dos años antes de su muerte. Murió el 5 de julio de 1976 en un geriátrico de Buenos Aires.




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