¿Cambiemos irá a internas REALES? Respuesta: no

Osvaldo Quinteros-. La vieja pasión radical por las internas, tendrá que esperar. Grupos satélites hacen el decorado de una interna que se presume será testimonial.



Cambiemos en Entre Ríos tiene una lista oficial que, todo indica, será la que ganará con comodidad en toda la provincia. Lleva a Atilio Benedetti, actual integrante del directorio del Banco Nación, como cabeza de lista. Benedetti fue quien le ganó en el 2009 al justicialismo de la "unidad en la diversidad".  Fue luego candidato a gobernador en el 2011, cuando Urribarri arrasó en las urnas. Quiso volver a intentarlo en 2015 pero le impusieron a De Ángelli, el peor candidato posible. Se perdió la chance de ser gobernador.
Es la lista del "consenso". La lista de Rogelio Frigerio acordada en el marco de las negociaciones nacionales, con repartijas de porotos en cada provincia.
Aunque como se dijo, Benedetti no es un outsiders de la UCR, sino un hombre de amplio consenso y reconocimiento. Enfrentado, eso sí, al intendente de Paraná, Sergio Varisco, que quedó marginado en las listas al tratar de imponer a su hija, Lucía.

Lo secunda  Alicia Fregonese de Marcuard y luego viene Jorge Lacoste, que solo entraría en la Cámara de Diputados de la Nación si Cambiemos gana con holgura o gana por poco pero con la tercera fuerza muy lejos. Se eligen cinco diputados nacionales.
Lo más probable es que sean dos por el que salga segundo, tres por el que gane. Cambiemos y "Somos Entre Ríos" sienten que será una elección competitiva.

Hay dos listas testimoniales más dentro de la alianza de la UCR y el PRO, que incluye algunos pequeños partidos más.
Una la comanda el PRO que quedó fuera de la interna partidaria, aunque trae el recuerdo del hermano de Enrique Carbó, Alejandro, para recordarnos que algunos dinosaurios no se van de Tecnópolis Federal. Carbó estará secundado por Chela Castro.


La tercer lista es del GEN que a último momento decidió seguir en Cambiemos a instancias de la caja que maneja Osvaldo Fernández, el ex diputado provincial de la UCR que hoy es parte del gobierno nacional.
El sorpresivo vuelco del GEN, que estaba a punto de partir de Cambiemos porque no le daban lugares, se explica por esta cajita feliz que apareció en un supuesto congreso partidario en el que el partido de Margarita Stolbizer iba a decidir conformar un frente con el Partido Socialista. Antes de que se concluyan esas negociaciones, ya se habían acomodado con el otro extremo ideológico: el PRO. Un vuelco de 180 grados teniendo en cuenta que el socialismo va con el Partido Comunista y el PCR, la versión maoísta del comunismo.
Al igual que los marginales del PRO llevando a Carbó de cabecera de playa, en este caso llevan a Gracia Jaroslavsky, la hija de Chacho, que ya hizo un papelón electoral en el 2001. Luego viene Francisco Larocca, que mandó durante un año y medio comunicados de prensa con críticas a Cambiemos. Hasta este brinco sorprendente.
Por suerte para Cambiemos, en el PJ -que ahora se llama "Somos Entre Ríos"- habrá también simulacro de internas.
Dos listas testimoniales competirán, sin chances, con la lista oficial que lleva a Juan José Bahilo, presidente del bloque Frente Para la Victoria (que en los hechos dejó de existir en Entre Ríos) de la Cámara Baja provincial. y es de Gualeguaychú. Lo secunda Mayra Cresto, que está al frente del INAUBEPRO, el organismo provincial encargado de las becas universitarias y tercero está Gustavo Zavvallo, del Frente Renovador.
La curiosidad es que si Zavallo dejara la banca, el candidato que quiso matar a Alejandro Bahler para lograr este corrimiento del Frente Renovador y quedarse con la diputación, habría logrado su cometido. 


Hay dos listas testimoniales más en el frente "Somos Entre Ríos". Una la encabeza otra réplica de dinosaurio que quedó de Tecnópolis Federal: Augusto Alasino. La otra la encabeza Jorge Barreto, que quiere renovar su banca. Ninguno tiene la mínima chance. Pero le hacen el favor a Cambiemos de demorar también para el justicialismo el inicio de la campaña electoral, que requerirá de la instalación de los candidatos, especialmente en Paraná. Donde gobierna Cambiemos pero Sergio Varisco fue marginado de las listas, lo cual abre una cuña para el peronismo, que tampoco tiene un candidato paranaense en las listas.



En términos formales, hay internas. En términos reales, no.
Las listas oficiales se impondrán en la contienda con relativa facilidad. Lo que está por verse es cuánto daño le causan sus competidores internos, fuertemente ideologizados.
A priori, las tres listas del peronismo y las tres listas de Cambiemos se explican porque son las dos expresiones partidarias que concentrarán más votos. Hay dos listas más, que irán sin internas. Una es del Partido Socialista, que incorpora como novedad a Emilio Martínez Garbino, que hasta ahora no había pasado nunca por el Partido Socialista (pasó por casi todos los partidos, le quedaban un par, uno de ellos, los socialistas). La otra es del MST, el Movimiento Socialista de los Trabajadores, cuya principal aspiración real es superar el umbral del 1,5% de las PASO para participar en las elecciones generales.

Al haber pocos partidos en las PASO -solo cuatro y de esos cuatro, solo dos son competititvos- es que hay internas, con grupos ideologizados corriendo con desventaja ante la lista del caballo del Comisario.

Las PASO prohíben la campaña audiovisual paga por parte de privados, y regula los minuto de publicidad para todos los candidatos. Esto explica la presentación de varias listas, aún sabiendo que no podrán ganar a la lista "oficial".

En conclusión, Cambiemos no tendrá internas. Ya se sabe quién ganará.
Lo único que habrá que ir analizando es el posible daño que los competidores internos le hagan a la lista oficial. Los argumentos podrán ser solo ideológicos, que al electorado no le interesan, o podrán subir de espesor, como pasó con los disidentes del PRO, que terminaron dando valiosa información a los adversarios de Cambiemos.