Brugo: de gigante industrial a pueblo fantasma

Santiago Zorrilla-. Pueblo Brugo llegó a tener 4.500 trabajadores. Hoy es un pueblo fantasma del Departamento Paraná.



Fundado por Carlos Antonio Brugo cuando le compró a Enrique Tabossi las tierras, el pueblo se llamó "Puerto Piedras" hasta que el terrateniente local impuso su propio nombre. Creó un puerto, trató de que fuera reconocido oficialmente como colonia. Lo logró en 1887.
En la década del 30 del siglo siguiente su vida ya no giraba solo en torno al puerto. Según Wikipedia trabajaban 4.500 obreros:

Se establecieron las primeras industrias entre ellas la más renombrada Sociedad Anónima Formio Argentino con su central en Paraná, La Caranday, La Hiladera Argentina, compañías cerealeras como Angerami y Yankelevich, Cooperativa Agrícola Mixta Ltda. Gral San Martín, Barbagelata y Gabay, y Mauricio Guibert. También se instalaron entre otras, representaciones como International Haevester Company, Celulosa Argentina, Compañía Argentina de Cemento Portland y nafta Texaco

La construcción de rutas paralelas a las vías férreas, comenzó su declive, dado que no fue un centro ferroviario importante.
Actualmente, es un pueblo perdido que alberga algo de turismo para la pesca de río.

La principal actividad económica es la agropecuaria a gran escala, de dueños que ni pisan la tierra, mientras que los pobladores locales -que según el censo del 2010 son menos de mil, viven una economía de subsistencia.

Sin intelectualidad local, no existen historiadores de Pueblo Brugo y aunque hoy día se pueden ver las fachadas de las casas de sus tiempos de apogeo, los pocos pobladores que quedan vivos de aquellos tiempos, no han elaborado un material de archivo sobre su devenir. Carece hasta de página de internet.
El escritor y periodista Lucas Carrasco hizo una referencia en broma -pero con hechos ciertos- a esta remota localidad rural, a partir de una noticia policial insólita pero real. Las imágenes con que la ilustró son ficticias.

Capturan peligroso delincuente internacional





Lucas Carrasco


Luego de intensas escuchas telefónicas, seguimiento a pie -desde adelante, como corresponde y otro atrás, por las dudas el prófugo gire- la policía entrerriana logró capturar a un peligroso delincuente internacional que sería el cabecilla de una banda que opera desde el este de Panamá y de Sudamérica, hasta el norte y oriente de los Andes. Tiene grandes ramificaciones y su capacidad de reproducción es mayor a las Maras centroamericanas.
El delincuente, un masculino identificado positivamente cuya edad se desconoce, se ocultaba en la localidad de Pueblo Brugo, en el ejido urbano de ese pequeño poblado mayormente rural del departamento Paraná, ideal para el escape de los prófugos. No se encontraba armado. Presuntamente.
Autoridades policiales lograron establecer un cerco alrededor del prófugo, que opuso resistencia dándose a la fuga ante la voz de mando de las autoridades constitucionales. La negativa del masculino a entregarse a los funcionarios policiales requirió del pedido de refuerzos, que fueron inmediatamente concedidos y así finalmente se logró dar captura al sospechoso. Final feliz. Ya se encuentra en una celda con sus semejantes de la misma calaña. Ratas inmundas que infectan el cuerpo social.
Aún no designó abogado.
Conocido como Carpincho, su verdadero nombre es Hydrochoerus hydrochaeris. Nombre que remite a un personaje -que también se ve obligado por razones obvias a usar seudónimo- de Michael Connelly. Sería el primer delincuente en no llamarse El Yonatan o El Braian.
Al momento de su detención usaba una capucha de pelos, por supuesto, bastante sucia. No se le encontraron drogas, aún.
Tras el cerco policial, la Brigada de Abigeato acusó a Carpincho de haber mordido a un niño de 3 años. Los peritos forenses del poder judicial entrerriano que aún no están presos, analizan si Carpincho operaba solo o bajo las órdenes del jefe de la banda, el Abuelo Lobato.



La madre de la víctima (el niño mordido por un carpincho en el campo) radicó la denuncia en la comisaría rural y tras dos semanas (no es joda: ¡DOS SEMANAS!) la policía logró atrapar al prófugo. No se hizo rueda de reconocimiento pero se tiene la absoluta certeza de que sería el mismo roedor. O no.
Total son como los chinos, todos iguales. Los que se quejan de que el sistema judicial chino mete preso a cualquiera, haya cometido o no el crimen, pasan por alto ese dato: los chinos son todos iguales; si se cometió un crimen, un chino debe ir preso...¿qué importa cuál chino sea si los chinos, como pontificó la Revolución Cultural, son todos iguales?


Tras ser acusado formalmente, el Criminal Rodent fue trasladado a la Reserva Parque Nacional Pre Delta  -un parque nuevo, bastante lindo, cerca de Diamante; no es por dar ideas a los distinguidos miembros del Poder Judicial que andan en problemas con la ley pero...parece una prisión noruega, ese parque podría convertirse en prisión-  donde por el momento no quedó incomunicado.
No fue trasladado a la Alcaldía porque ahora están instalando jacuzzi, spa, plasmas con videos de Los Palmeras y una suite de lujo, para respetar los derechos humanos de los futuros presos por la venta de armas en el Poder Judicial. Puede que hayan demorado un poco en cumplir los pactos internacionales en materia carcelaria, pero no hay mal que por bien no venga.
La policía labró un montón de actas tras la detención de Carpincho. Se felicitaron, se aplaudieron, se entregaron una recompensa, brindaron en su propia gloria y empezaron a los tiros, como en la película El Bonaerense.