Alejo Peyret, el colono socialista

Santiago Zorrilla.-  Francés, socialista y funcionario de Urquiza: Alejo Peyret, uno de los constructores de la provincia de Entre Ríos.

En una época donde el orden era condición necesaria para el progreso, en el litoral entrerriano, a orillas del Río Uruguay, el General Justo José de Urquiza ya había colocado las bases del progreso económico y civilizatorio a partir de la fundación de la Colonia San José en 1857 y de Villa Colón en 1863.


"Gobernar es poblar" decía Alberdi y a ese axioma Urquiza lo supo interpretar e impulsó la colonización y fundación de centros poblacionales como un instrumento para erradicar la improductividad de grandes extensiones territoriales y lograr una efectiva Organización Nacional.
Es así que llega a tierras entrerrianas Alejo Peyret.

Alejo Peyret era un francés formado en las ideas republicanas y democráticas de la Revolución Francesa que debe emigrar a Montevideo cuando Bonaparte restablece el orden monárquico. Peyret no llega solo. Amadeo Jacques,  Rector del colegio Nacional de Buenos Aires inmortalizado por Miguel Cané, Martín de Moussy, a quien el general Urquiza le encargó que escribiera una extensísima obra descriptiva de la confederación, Alfredo Pasquier,  médico y tratadista que dictó en el Colegio del Uruguay las cátedras de Física e Historia fueron parte de los "jóvenes jacobinos franceses" que se cruzaron desde Montevideo en 1852.


Ya instalado en Montevideo adhiere a los postulados de la Confederación Argentina y entabla amistad con Alberto Larroque, director del histórico Colegio Nacional de Concepción del Uruguay.
Larroque le ofrece a Peyret  una cátedra en el colegio que acepta. Ya instalado en Entre Ríos empieza a trabajar como como editor de un periódico y escribió artículos para diferentes publicaciones. Hasta que el 11 de julio de 1857 fue designado administrador de la Colonia San José por el Presidente Justo José de Urquiza.
Instalado en la nueva Colonia San José, Peyret observa que los colonos originalmente venían destinados a Corrientes y que, por razones ajenas, debieron recalar en Entre Ríos. Procedían, en su mayoría, de varios cantones suizos, franceses y alemanes, aunque predominaban los franceses del cantón de Valais. Sin embargo la gran mayoría de los colonos no eran agricultores sino que poseían
otro oficio, como en el caso de albañiles, maquinistas, herreros o panaderos, que fueron imprescindibles para el desarrollo de la colonia en formación.



Como la mayoría de los jacobinos, Peyret fue un impulsor de las logias. Y a pesar de estar al frente de una actividad de carácter ejecutivo, ingresó a la Logia Jorge Washington de Concepción del Uruguay y desde ahí creó diferentes fraternidades. La Fraternidad de Socorros Mutuos a Estudiantes del Colegio Nacional de Concepción del Uruguay fue una de sus creaciones para hacer frente a los gastos que debían cubrir quienes accedían a estudiar en el Colegio. Esta institución se mantuvo durante años anexa al histórico colegio, como así también la Biblioteca Popular.



Alejo Peyret se declara en 1878 partidario del movimiento cooperativista, afirmando que no basta erigir una colonia y abandonarla sino que debe fomentare la instalación de instituciones cooperativas; bancos de crédito agrícola para ayudar a los trabajadores rurales, cooperativas agrícolas donde el agricultor pueda comprar artículos de consumo a precios ventajosos y donde pueda depositar su cosecha en espera de una venta conveniente, por último instalación de fábricas cooperativas que beneficien a la producción y al productor.
Es por estas circunstancias que podría considerarse a Peyret como uno de los precursores y propulsores del movimiento cooperativista en Entre Ríos.
“Cuando se quiere fundar una Colonia es preciso escoger con mucho cuidado las familias que deben componerla” sostenía.
También escribió: “los organizadores de una Colonia agrícola, deberían esforzarse en la consecución de verdaderos agricultores por lo que habría que dirigirse a los distritos agrícolas, donde el cultivo está en continuo progreso, donde las máquinas han sido perfeccionadas, donde la rutina ha sido vencida”


La obra de Alejo Peyret en beneficio del país que generosamente le abrió sus puertas, adquiere singular resonancia y su nombre se encuentra ligado estrechamente a los que colaboraron en la gigantesca obra de la organización nacional.