La presentación de Bittel

Gonzalo García Garro-. Es oportuno hoy también recordar a Deolindo Felipe Bittel, un representante o dirigente afín a un sector del peronismo que reiteradamente sufre ataques, muchas veces injustos, especialmente de los sectores de la izquierda gorila, en relación a los hechos acaecidos en aquellos días de dictadura militar.

Todo lo sólido se desvanece en el aire

Lucas Carrasco-. Las lenguas del primer mundo, en peligro de extinción. ¿Va la humanidad hacia un idioma único?



En Islandia los niños en la escuela ya no quieren hablar islandés. Es una lengua en extinción, al igual que 6.500 idiomas más, de los 7.000 que sobreviven en el mundo.
Islandia es un país europeo próspero, su idioma tiene una nación. Tiene menos habitantes que Paraná y poco más del doble de PBI per cápita (riqueza total dividida por cada habitante) que Argentina.
Tiene un clima áspero. Sin la eficaz infraestructura estatal con que cuenta, sus habitantes habrían muerto hace mucho. Es la tercer economía más desarrollada del mundo, según la clasificación de la ONU en 2009.
Hay una serie policial que sirve para entender este país en este aspecto. Se llama Atrapados y la primera temporada, la BBC de Londres la emitió en islandés subtitulado al inglés (algo poco frecuente para Inglaterra; que al igual que en Estados Unidos, a los televidentes les parece absolutamente normal que en Italia, Arabia Saudita, Uruguay o el Congo, hablen un perfecto inglés con total naturalidad: delicias de los imperios). La segunda temporada fue directamente en inglés. Pero en inglés de Inglaterra.
El acento les quedó (aunque no terminé de verla, me aburrió: el paso del islandés al inglés le quitó el elemento de lejanía que hace al Pacto del Lector, como lo llamaba Umberto Eco. Si querés leer el ensayo completo de Eco, está acá y vale la pena). El protagonista,  Ólafur Darri Ólafsson, aparece en la primera temporada de True Detective. Aunque el aire que respira se parece a Fargo, la película.
En Islandia no hay crímenes reales. Son muy raros. Y eso que sus antepasados son los vikingos. Pueblos nórdicos que patentaron el robo a gran escala de otros pueblos. Aunque la piratería es anterior -y posterior, incluso en la actualidad sigue siendo un gran negocio- los métodos avanzados de los vikingos los dejaron, a los ojos de los niños fantasiosos, como los grandes piratas de la historia. Aunque Emilio Salgari, con Sandokan  y Robert Louis Stevenson con La isla del tesoro, balancearon un poco esta mala fama. Son las dos grandes obras literarias sobre piratas. En ninguna hay vikingos.
Los lectores de Arnaldur Indridason -el mejor escritor islandés vivo, desde la muerte del premio Nobel de Literatura Halldór Laxness- sabrán de la desesperación por la futura desaparición de su idioma, que aún no integra el Atlas de Lenguas en Peligro que elabora la UNESCO, pero está rodeado de lenguas en peligro de extinción, vulnerables y hasta en peligro. El mapa de la UNESCO muestra estas lenguas situadas en Groenlandia, Noruega, Suecia, Finlandia.
La principal amenaza es el uso de las nuevas tecnologías, donde más de un 20% del lenguaje circulante está en inglés, más de un 10% en mandarín (idioma chino simplificado) y menos del 10% en español. Aunque el lenguaje de programación -la parte escrita de algoritmos e "instrucciones" ocultas para que una página se vea como se ve- esté en más de un 90% escrita en inglés. De manera que para desarrollar una aplicación para pizzerías en Islandia (que igual tendría poco éxito como delibery) es necesario manejar el inglés.
Pero son las nuevas tecnologías las que también puedan salvar -para el recuerdo- estas lenguas en extinción en países ricos y cultos.
No va a pasar lo mismo con lenguas de países pobres de África, América Latina o Asia, cuyos últimos hablantes están muriendo, ya están muy viejos o no tienen alfabeto.
Durante el último siglo murieron 400 lenguas, una cada tres meses.



Sin nada que envidiar a malandras más famosos en cuanto a violencia y guerra, los vikingos desarrollaron idiomas distintos en poblaciones pequeñas y no tan distantes, a diferencia del continente americano, cuyos grandes idiomas originarios fueron -y son- hablados por millones de personas. La diferencia quizás la marque el clima y la geografía. Las grandes extensiones de los reinados indígenas en Latinoamérica no hubieran sido posibles con las condiciones climáticas nórdicas.

Además del terrorismo y el control del narcotráfico, al gobierno más poderoso del planeta le preocupa la piratería. La piratería del siglo XXI: bajar cosas de internet sin pagar derechos de autor.
Las embajadas de EEUU tienen la misión de pedir, en el país donde se encuentren, leyes duras contra la piratería. En defensa de lo que llaman "los derechos de autor". Es un entramado que también comprende las patentes y por lo tanto, la ciencia y la economía en la sociedad del conocimiento y la paranoia.
Una economía financiera modelada para que la vieja ruptura de los medios de producción que estudió Marx como síntoma revolucionario de la burguesía, se realice en el plano intelectual, el que el propio Marx había subestimado dentro de su materialismo dialéctico como superestructura.



En la única universidad privada de Corea Del Norte, donde estudian 300 hijos de la élite del brutal Partido Comunista, se habla solo inglés. Se llama  Pyongyang University of Science and Technology y es también la única institución del país cuyo nombre no está escrito solamente en coreano.
El coreano es un idioma que hablan 80 millones de personas en el mundo. En el ranking de países con habla coreana, Argentina está en el puesto 15. El alfabeto coreano fue creado por un rey, excepcional linguista, durante el siglo XV. Se llamaba Seyong el Grande.
No es porque esa universidad sea financiada por extremistas cristianos de EEUU que se hable solo en inglés, ya que también hay capital chino y surcoreano invertido en la universidad; sino porque a ese centro de estudios van las terceras líneas de la dictadura. Que luego tendrán misiones diplomáticas en el exterior o contacto comercial con los países aliados: Rusia, China, Irán, Bioelorrusia, Venezuela y algunas dictaduras africanas. Con todos ellos, las transacciones rutinarias serán en inglés y en dólares.
Los hijos de las primeras y segundas líneas van a universidades privadas infinitamente más caras en el extranjero, donde también se habla solo inglés. Por ejemplo, en viejos centros de pensamiento nazi en Suiza reconvertidos en universidades de élite, en un país que además de lavar el dinero negro de todas las cloacas mundiales, enseña a los hijos de dictadores, narcos y banqueros, cómo hacer todo el proceso de lavarse la cara y los billetes.
Según una ex profesora de esta casa de estudios norcoreana, los estudiantes -todos varones- creen que el coreano se habla en todo el mundo.
En realidad, el idioma coreano del norte se va alejando cada vez más del idioma coreano del sur porque éste va incorporando muchos giros linguísticos, o palabras enteras, del inglés. Como pasa en Latinoamérica, que no tiene la costumbre, algo estúpida, de los españoles, de castellanizar los vocablos en inglés.




Suiza está dividida en cantones (provincias). En cada cantón se habla una lengua (o varias) distinta. Por ejemplo, Alemán de Suiza, Francés de Suiza e Italiano de Suiza. Pero también se hablan variedades retorromances. El romanche, el idioma oficial de Suiza (votado como tal en un referéndum de 1938), está en vías de extinción. Aunque los billetes suizos estén escritos en ese idioma, el "oficial", que nadie habla. Y tiene varios dialectos.



Es en el continente americano donde se encuentran la mayoría de las lenguas en vías de extinción. Pero lejos de ser lenguas indígenas de los países más pobres, las lenguas amenazadas están en su mayoría en Canadá y los Estados Unidos. Creer o reventar. Lo dice la UNESCO.
¿Por qué la humanidad gasta más dinero en proteger a los osos pandas que a las lenguas en peligro de extinción?
No sé.

¿Hay alguna correlación entre la fortaleza simbólica del dólar (que no necesita respaldo en "reservas" para su emisión) en el mundo con esta hegemonía de su idioma?
Tampoco lo sé.