¿Es culpa de los peruanos la pobreza en Concordia?

Joakito-.Los mitos y prejuicios del conservadurismo.



Hay que diferenciar primero entre la inmigración extranjera, es decir aquellos que vienen desde otros países limítrofes o no a trabajar a la Argentina, y la inmigración interna, es decir aquellos que se trasladan por cuestiones laborales -muchas veces temporalmente- hacia otras provincias.



Nuestro país en América del Sur el que más inmigrantes tiene.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), eran 2.086.302 los extranjeros que vivían en ese país en 2015. En términos relativos, representan casi el 4,81% de la población. Los países latinoamericanos con más ciudadanos residentes en Argentina son Paraguay (679.044 personas), Bolivia (419.048), Chile (213.119), Perú (195.320) y Uruguay (132.749). Italia (152.338) y España (98.050) son las naciones europeas con más presencia de inmigrantes en territorio argentino.
La cifra, como dijimos, es el 4,81%. Los pobres, en Argentina, son más del 30%.
Y hasta donde se sabe, no hay muchos italianos y españoles poblando las villas de Concordia. De manera que a los datos del total de población inmigrante extranjera, hay que deglosarlo: primero por países, luego por estratificación social, para que la afirmación xenófoba desmonte el mito, tan extendido.




El proceso de desindustrialización, iniciado por la dictadura militar en la década de los setenta, produjo importantes cambios en la estructura social argentina, a través de la expulsión de mano de obra del sector industrial al sector terciario y cuentapropista, y la constitución de una incipiente mano de obra marginal. Esta situación se agudiza durante la década de los noventa, momento en que la pauta general fue el incremento de la productividad, con escasa generación de empleo y deterioro creciente de las condiciones laborales, en este  contexto de creciente marginación y exclusión social convirtió a la migración en una alternativa de supervivencia para un importante conjunto de la población en la región. Argentina, en particular, resultó históricamente un destino atractivo para los inmigrantes procedentes de los países vecinos.
Las personas que se convierten en  inmigrantes y llegan a nuestro país. saben que a la corta o a la larga van a contar con educación escolar para sus hijos, atención médica gratuita, asistencia social, televisión satelital gratuita, agua y servicio eléctrico, ya que nuestro país es uno de los pocos en la región que cuenta con la provisión gratuita de estos servicios básicos. Y masiva.


Se hace necesario establecer una política inmigratoria para que quienes quieran habitar nuestro país sepan dónde pueden hacerlo con mayores posibilidades de obtener trabajo, de acceder a una vivienda digna y de contar con la educación y la sanidad adecuadas para los suyos sin que el único destino posible sea la ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense o la periferia de las grandes ciudades del Interior, a menudo en condiciones de hacinamiento e incrementando los bolsones de pobreza.
Sin embargo y de acuerdo a las estadísticas quien habla que las inmigraciones afectan a la salud y educación pública con un impacto negativo realizan una exageración que sólo puede responder a una demagogia electoralista ya que sólo 1,9% de los niños en edad escolar (de 5 a 19 años) son extranjeros, el 29% de los alumnos que estudian en la Ciudad de Buenos Aires son extranjeros (6% de su matrícula total), y ese porcentaje sube al 41% en algunos partidos del Gran Buenos Aires. A su vez en términos de salud pública sólo el 12%  de los usuarios de hospitales públicos del Gran Buenos Aires son extranjeros utilizando mayormente los servicios de maternidad, y a su vez, no hay registro de extranjeros que utilicen los servicios de alta complejidad que son los que mas inversión en el presupuesto se llevan.
La Comisión Católica Argentina de Migraciones (FCCAM) trabaja la inserción de las personas en condición de movilidad humana en nuestra sociedad a través de la protección de sus derechos, desde esta comisión sostienen que la inserción laboral y educativa es de muy difícil acceso por barreras formadas en parte por prejuicios y xenofobia. En el ámbito laboral, muchas veces los empleadores desconocen las capacidades y los derechos que los migrantes y refugiados tienen, haciéndolos trabajar casi de manera esclava, como es el caso de la explotación y cosecha del arándano en el norte de nuestra provincia.
Recordemos que funcionarios públicos e importantes medios de comunicación adjudicaron el desempleo, la pobreza y la inseguridad a inmigrantes peruanos, mientras las causas
estructurales de la crisis económica y social fueron desestimadas en gran parte del debate público
La inmigración suele ser utilizada despectivamente usando  frases como 'esto es una invasión"o 'son todos criminales' repetida varias veces en los medios de comunicación donde mucha gente las utiliza para conseguir apoyo electoral. Eso es lo que hizo Trump en Estados Unidos: usó el tema de las migraciones para conseguir votos. Sin embargo -por suerte- en nuestro país así como en la mayoría de los países de la región- la política migratoria nunca fue objeto de una campaña electoral y ya que el Argentina se forjó con las migraciones, construyó su identidad nacional fundiendo las distintas corrientes migratorias.
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Si bien en la Argentina de los últimos 10 años desde lo discursivo se otorgó reconocimiento a determinados derechos de igualdad formal y a la diversidad cultural existente en el país, en la
práctica no hubo modificaciones sustanciales que modifiquen las condiciones de existencia de los inmigrantes, como tampoco medidas que hagan efectivo el discurso pluralista adoptado o en vías de adopción, manteniendo las prácticas asimilacionistas una marcada vigencia. 

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