"Hacerles decir a las palabras más de lo que éstas pueden decir"

Rolando Revagliatti-. Antonio Ramón Gutiérrez nació el 29 de mayo de 1951 en la ciudad de Santiago del Estero, capital de la provincia homónima, y reside en la ciudad de Salta, capital, igualmente, de la provincia homónima. Obtuvo su título de Psicólogo en 1982 por la Universidad Católica de Salta, donde además de desempeñarse como profesor en diversas cátedras ha sido Profesor Titular de la Cátedra de Psicolingüística, y es Profesor Emérito desde octubre de 2017. Es docente del Centro de Investigación y Docencia (CID) del Instituto Oscar Masotta dependiente de la Escuela de Orientación Lacaniana de Psicoanálisis. En esta materia es autor de “La precipitación de lo real” (2005), “Lingüística y teoría del significante en psicoanálisis” (2010), e integra el volumen “Soledades y parejas. Luces y sombras” (2017). Además de concedérsele en 2012 el Premio al Mérito Artístico por su trayectoria literaria, otorgado por el gobierno de la Provincia de Salta, recibió, entre otros, el Primer Pre…

¿Que es el poder según Foucault?



Guillermo Calderón G.
 María Jesús Núñez F

¿Qué es gobernar? Según la Real Academia Española gobernar significa mandar con
autoridad o regir algo; días tras días, a cada momento, el gobernar es parte de nosotros, ya
sea dejando que nos gobiernen, o ejerciendo gobierno para con otros, pero ¿tenemos
realmente conciencia de lo que esto significa?
Michel Foucault nos expuso su teoría sobre esto e intento sumergirse en la hermética y paradójica naturaleza del poder.
Para Foucault el poder es una relación asimétrica que está constituida por dos entes: la
autoridad y la obediencia, y no sería un objeto preexistente en un soberano usado para
dominar a sus súbditos, además es una situación estratégica que se da en una
determinada sociedad; el poder incita, suscita y produce.





En la formación del poder se dan dos elementos, los cuáles son cooriginales e
interdependientes, estamos hablando de los dominados y los dominantes, que más que
poseer el poder lo ejercen, ya que éste no se puede adquirir, compartir ni perder, debido a
que no es un elemento físico.
Estos factores se han dado a lo largo de la historia y están presenten en la actualidad, dominados y dominantes se manifiestan en cada ámbito en que vivimos, ya sea en la familia, trabajo y hasta en la amistad; son la base de toda relación y de toda acción, y nos permiten “guiar la posibilidad de conducta y poner en orden sus efectos posibles”. A pesar de que dominados y dominantes son la raíz de todo vínculo, tanto los primeros como los segundos pueden ejecutar algún tipo de resistencia al poder, ya sea para no ser “conducidos” o para no “liderar”, resistencia que está presente en todos los
actos del poder y que no lo daña, sino que constituye una parte más de éste, al igual como
lo hace la libertad, subordinación e insurgencia.

"En cuanto al poder disciplinario, se ejerce haciéndose invisible; en cambio impone a
aquellos a quienes somete un principio de visibilidad obligatorio." Sostiene Foucault, lo que
nos deja entrever que lo importante en la disciplina es poder ver a quienes se someten, ya
que esto respalda el dominio del poder que se ejerce sobre ellos.
Aquí estamos, siempre con la misma incapacidad para franquear la línea, para pasar del
otro lado. Siempre la misma elección del lado del poder de lo que dice o hace decir; si
queremos entender que quiso decir Foucault con esta frase, debemos basarnos en el
principio de que constantemente somos actores protagonistas de la resistencia en la cual en
poder nos encasilla, ejercerlo o ser mandados, estando incapacitados de dejar de hacer lo
primero o lo segundo.




Michel Foucault considera insuficiente la crítica que se la hace a la sociedad a partir de las
nociones de ideología y represión, las cuales presuponen un papel determinante del Estado
y la economía, pues, reducen lo político, descuidan las relaciones de poder que están entre
lo más oculto de cuerpo social y conducen a un naturalismo o a una cierta teoría o creencia
según la cual por debajo del poder, sus violencias y sus artificios, sería posible encontrar
las cosas mismas en su vivacidad primitiva.
Foucault postula que el poder no está localizado, en efecto, es un conjunto que invade
todas las relaciones sociales. El poder no se subordina a las estructuras económicas, no
actúa por represión sino por normalización, por lo cual no se limita a la exclusión ni a la
prohibición, ni se expresa ni está prioritariamente en la ley. El poder produce positivamente
sujetos, discursos, verdades, saberes, realidades que logran penetrar todos los nexos
sociales, razón por la cual no está localizado, sino en multiplicidad de redes de poder en
constante transformación, las cuales se conectan e interrelacionan.
Foucault sostuvo que si el poder se daba en todo el mundo, en realidad no existía, y
prácticamente es indudable que tenía razón, ya que si se da en todo lugar, quiere decir que
no existe ni la contraparte, ni mucho menos la dualidad necesaria para que el poder exista,
porque sólo se conoce una faceta, lo que provoca que el poder sea sólo una quimera para
muchos seres humanos.
 “Para que el Estado funcione como funciona es necesario que haya del hombre a la mujer o del adulto al niño relaciones de dominación bien específicas que tienen su configuración propia y su relativa autonomía.” 
Es decir, el poder es la base de toda relación, posiblemente de la humanidad, pero paradójicamente no existe ya que se encuentra en todos los lugares y no se puede adquirir, el poder simplemente “es”.