Federación, la ciudad tres veces fundada

Santiago Zorrilla.- Fundada por el padre de San Martín. Elevada a pueblo por Belgrano. Creada por Urquiza e inundada por los militares. Historia de la ciudad que ha sido tres veces fundada.


Originalmente fue la estancia de Mandisoví fundada en 1777 por el padre del Libertador de la Patria, Juan de San Martin, y fue erigida en pueblo de guaraníes en 1810 por Manuel Belgrano.
Mandisoví se encontraba más hacia el oeste del actual emplazamiento, en 1847 la población fue trasladada a orillas del río Uruguay. En el año 1847 las guerras fraticidas envolvieron el pueblo de Mandisoví, que fue varias veces saqueado, copado y abandonado por sus habitantes.
Luego de que todos estos hechos tomaran carácter público, Urquiza decidió por voluntad propia nombrarlo “Pueblo de la Federación”. Y así Mandisoví se mudaba a orillas del río Uruguay. Como puerto y resguardo de las embarcaciones funcionaría el arroyo Bizcocho y, al sur, como límite natural estaría el arroyo La Virgen.



En el año 1946 se firmó el tratado entre Argentina y el vecino país de Uruguay para la explotación hidroeléctrica del río Uruguay, lo que dio origen, años más tarde, a la Represa de Salto Grande, ubicada sobre los grandes saltos que formaba el Uruguay a esta altura. Cuando se empieza a construir la represa de Salto Grande, el 82% de su población tuvo que ser trasladada unos pocos kilómetros hacia el noroeste al ser anegados sus terrenos y se construyó su actual emplazamiento (inaugurado el 25 de marzo de 1979).
Antes del llenado de la represa, se demolió el viejo pueblo, quedando solamente algunos barrios periféricos que se encontraban en una zona más alta. Cuando baja el río, se puede apreciar los restos de la antigua ciudad de Federación.
Cuando en el 73 se firma, a pesar de la oposición de muchos de sus pobladores, el traslado del pueblo se da, en consecuencia, la refundación de “La Nueva Federación”, pero en un sitio totalmente nuevo.
Entre 1977 y 1979 se terminó la construcción de la nueva ciudad de Federación y es durante estos años que comenzaron las mudanzas y, también, la búsqueda de nuevos vecinos.


Según cuenta en su libro "La Reconstrucción", Eduardo Martinez, los trabajos comenzaron en el mes de abril de 1977 financiados por el gobierno de la provincia de Entre Ríos a través de un fondo aportado por el BID (Banco Interamericano de Desarrollo). Consistía en la construcción de 1016 casas a partir de los cuales nacieron los barrios Trula, Piolín y Fonavi, sectores que no se encontraban al momento de inaugurarse la Nueva Federación: el 25 de marzo de 1979.
La planta original contaba, además, con 93 locales comerciales divididos en categorías: mayorista, minoristas periódicos (avenida comercial) y minoristas de artículos alimenticios. Los edificios públicos en los que funcionaría la Municipalidad, el Departamento de Policía, la Prefectura Naval Argentina, la Iglesia, la Terminal de Ómnibus y algunas escuelas siguieron construyéndose en los años posteriores, con la población ya alojada en sus viviendas. Formaron parte de esta etapa el asfaltado de las calles, la construcción de veredas y el alumbrado público, con los que no contaba la ciudad al momento del traslado, salvo el de las calles donde se llevó a cabo el acto de inauguración.

Hay que decir que a pesar de que la ciudad es trasladada, durante épocas de la dictadura fueron muchas las voces silenciadas por la represión, que se oponían a la construcción de la represa y por consecuencia a abandonar sus tierras.

Recién en 1991, el nuevo pueblo logró, a través de la culminación de la Plaza de la Libertad, sentirse por tercera vez refundado.

En 1992 cuando comenzaron a realizarse los estudios pertinentes para detectar la existencia o no de aguas termales. Estos estudios arrojaron un resultado exitoso y casi sin pensarlo la nueva ciudad encontró un motivo para volver a vivir: convertirse en el mayor centro termal del litoral. Lo logró.
Dos años después se realiza la primera perforación. Un año más tarde, en 1995 en un acto oficial con todas las autoridades provinciales, se inauguró el primer yacimiento termal del litoral argentino. Hoy, buena parte de su actividad económica y laboral, gira al rededor de ese complejo turístico.

En Federación, o en la "Nueva Federación" ,el pasado y el presente conviven en cada uno de los rincones y donde desde hace un tiempo el agua termal se ha encargado de traer la alegría que espera al visitante para ofrecerle una calurosa bienvenida.

Por último, un interesante documental que relata cómo fue trasladado el pueblo entero para inundarlo y refundarlo. Sin refundirlo, por suerte.


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