Emma Barrandeguy, la primer feminista entrerriana

Santiago Zorrilla.-"Envejecer no es triste porque siempre queda el clítoris" le dijo Emma Barrandeguy pocos días antes de su muerte a María Moreno.









La escritora Emma Barrandeguy , nacida en Entre Ríos en 1914 fue una de las primeras activistas de las causas de la mujer.  El 8 de marzo fue su nacimiento, cuando recién comenzaba a conmemorarse el "Dia Internacional de las Mujeres", tal vez por eso -no lo sabremos- la sexualidad, la homosexualidad, la represión y la libertad eran temas comunes en ella, que solía tener relaciones tanto con hombres como mujeres en una época donde la sexualidad estaba permanentemente oculta.
Esta poeta se muda a Buenos Aires y comienza a trabajar en el Instituto del Cáncer: es allí donde conoce a Salvadora Onrubia, la mujer de Botana, el dueño del diario "Critica" y empieza a colaborar asiduamente en esas lineas. En "Habitaciones" cuenta que en realidad su trabajo como secretaria de Salvadora era “aguantar sus caprichos, beber whisky y ayudar a que el nieto coma”. El nieto de Salvadora y de Botana era nada mas ni nada menos que Copi, el novelista e historietista de la revista "Tía Vicenta".
Si bien escribe desde muy pequeña, recién a los 50 años Emma publica su primer libro, aunque su trabajo como traductora para las editoriales de El Ateneo y Emecé, editoriales que reunían lo mejor de la literatura de vanguardia, hizo que no abandonase nunca la pluma.




Amiga de Juan L. Ortiz, abraza las ideas del marxismo y del comunismo incorporándose al Partido Comunista, partido al que se incorpora aunque años mas tarde se aleja por diferencias abismales sobre las cuestiones relacionadas con la homosexualidad y la liberación de la mujer. Pero en los años en la que estuvo vinculada al PC participa activamente de los que fue la  asociación intelectual mas importante después de la Reforma Universitaria: la Asociación de Intelectuales, Artistas, Periodistas y Escritores (AIAPE), fundada por el dirigente comunista Aníbal Ponce que funcionara desde el año 1935 hasta el 43.
Al quedarse sin trabajo, tal vez por el atraso intelectual del primer peronismo, trabajó como vendedora ambulante. En la entrevista citada contó "vendí alhajas por toda la ciudad, menos a los policías y a los maestros, porque ésos nunca pagaban"
En la década del 30 se casa con Neil McDonald, un acróbata de circo norteamericano, que años después se embarcó en un barco petrolero y nunca más vuelve a Buenos Aires con quien no tuvo ningún hijo.
Atrevida sin dejar de bajar los brazos, a los 50 años además de publicar su primer libro decide empezar a estudiar filosofía y letras en la Universidad Nacional de Buenos Aires sin abandonar nunca sus poesías.




De sexualidad amplia como ya dijimos, en "Habitaciones" cuando deja plasmado por primera vez el tema del lesbianismo. En "Habitaciones"  escrito en  formato carta, expone sus relaciones afectivas y sexuales, intentando explicarse a sí misma. Las cartas, están todas dirigidas a su amante Alfredo Weiss, un periférico de la revista SUR. Sobre esta obra Maria Moreno sostiene que es una obra “escrita mucho antes de que se teorizara sobre las minorías sexuales, Habitaciones puede leerse como algo que está por delante de ellas, en un horizonte más radical”
Ella misma cuando Pablo Guercovich le pregunta "¿Usted ya había tratado el tema de su bisexualidad en algún libro anterior?" contesta: "No, nunca, pero no quería morirme sin hacerlo explícito. Es una forma de luchar contra la discriminación." ¿De qué manera? "Haciendo que una persona supuestamente muy distinguida por su literatura pase de pronto a ser una lesbiana. Eso es lo que hay que desear: que una lesbiana se integre no por sus preferencias sexuales sino por sus méritos. La vida privada no tiene nada que ver. Si yo soy una persona que de acá (señala su cabeza) parece ser notable, también tengo mis gustos. Porque si yo te digo la cantidad de personas con las que me acosté, cuatro hombres y cuatro mujeres, por ahí vos te considerás con derecho a decirme “pe”, “u”, “te”, “a”. ¿no? Porque yo probaba, ¿viste?"



En 1974 es por primera vez reconocida en Entre Ríos cuando le entregan el premio literario Fray Mocho por su libro "Amor saca amor"
Personalmente no conocí a Emma Barrandeguy hasta el año 2012, por esa chiquilinada de no reconocer ni leer a los mismos que leen los conservadores de la SADE. Fue entonces, cuando quien era director de la Biblioteca Provincial de Entre Ríos Marcelo Faure. la incorpora dentro del  ciclo de homenaje a escritores entrerrianos "Nuestros Escritores" y realiza una muestra con los libros , Las Puertas (1964), Los Pobladores (1983), Refracciones (1986), El Andamio (1964), Habitaciones (2002) y Mastronardi- Gombrowicz: una amistad singular (2004), entre otros. Tardé solo dos días en leer su obra por el apasionamiento que me generó esta poeta anarquista.
Emma Barrandeguy murió de cancer a los 92 años, el 19 de diciembre de 2006 en su Gualeguay natal

Déjenme ser una hoja de árbol...
“Déjenme ser una hoja de árbol,
acariciada por
La brisa”
La última hoja amarilla
de los fresnos,
del ceibo, de la glicina blanca.
Soy.
Ya culmina el otoño
entre nosotros.
Las hojas esperan en la vereda
El agua que las empape y las ensucie.
El árbol, libre de ellas,
al fin puede conversar con la luna
que asoma brillante y sensual
por el este de la noche
que silba entre las ramas

Suscribirse

Información sobra. Falta entenderla

Qué piensa el falso Pacha Mori

"La cabeza de Ramirez tiene un interés literario"/Juan Basterra

"Los intelectuales no tienen relación con la realidad"

Rosario Vera Peñaloza y los jardines de infantes