El Diario, UNO y Canal 9: crisis en los medios K

Pablo  Pereira-. La crisis de Canal 9, Semanario Análisis, El Diario y UNO



 Por estos días se conoció la noticia de que una empresa (la que explota la señal televisiva del Estado Provincial canal 9) despidió a 4 trabajadores con el argumento de que los costos no cierran si deciden mantener el canal y el portal web conocido como 9ahora. Ambos fueron instrumentos de propaganda de muy baja calidad comunicacional y su declive era esperable, porque la audiencia les es esquiva al panfletarismo.
A estos despidos se suman los atrasos en los salarios que Luis Etchevehere sigue adeudando en El Diario de Paraná y el incierto futuro laboral de los periodistas del grupo de Vila Manzano Uno Entre Ríos, a partir del cese de actividad del mismo diario en formato papel en la ciudad vecina de Santa Fe.
Las tres usinas del kirchnerismo en versión berreta, al reconvertirse al nuevo clima del peronismo, están en crisis sistémicas.




Esto me llevó a preguntarme  adonde debe apuntar el periodismo por estos días, en este nuevo milenio: Estamos acostumbrados -desde el sentido común- a pensar que lo que hace el diputado electo para el parlasur Cristian Bello o los conductores televisivos  Mariana Fabbiani y Pettinatto se lo considere periodismo, pero basta un breve repaso por wikipedia para darse cuenta que lo que realizan estas figuras mediáticas lejos está de ser periodismo.
Dice wikipedia "Actividad cuyo fin es recolectar, sintetizar, jerarquizar y publicar información relativa a hechos del presente, del pasado y/o del futuro. En este sentido, el periodismo se entiende como una metodología adecuada para poder presentar cualquier tipo de información valiosa, buscar fuentes seguras y verificables. Profesión que comprende el conjunto de actividades relacionadas con la obtención, elaboración y difusión de información actual o de interés para transmitirla al público a través de los medios de comunicación". 
Pero volviendo a los despidos cabe la pregunta de por qué quienes a diario vuelcan sus letras y palabras en esos medios no se hacen oír de manera mas contundente en sus reclamo salarial: las respuestas posibles son dos: Por un lado, un sindicato -o dos-con casi nula representación gremial y la mayoría de las veces adeptos a las patronales de turno; y por el otro -esto es mucho mas evidente en los medios gráficos- la creación por parte de estos trabajadores de kioskitos "para lelos" conocidos comúnmente como sitios web donde abundan las roscas, las operetas y las publinotas, devueltas muchas de las veces además de la pauta publicitaria del estado con cargos en la administración pública. No es esto último lo cuestionable, todos tienen derecho a tener sus kioskitos, sino lo que se cuestiona es la falta de autogestión a la hora de escribir noticias, que es un sinónimo de decir falta de talentos.
Estamos en el siglo XXI, la información abunda y tal como plantea el slogan de este medio, solo hace falta entenderla y para entenderla no le alcanza al lector las reiteradas y hasta muchas veces copiadas de memoria gacetillas de prensa, sino de lo que se trata es de contar el por qué ocurren las cosas y contarlas de una manera que se entienda, por fuera de la clásica rosca del micro mundo de la política a la cual le escriben la mayoría de los portales.

El diario que no se consigue en las juntas de gobierno


Desde ya que no es esto una defensa a los dueños de los medios de comunicación que despiden y atacan a los trabajadores, de hecho Noticias Entre Ríos fue el primer portal en contarles a nuestros lectores quienes eran los dueños de El Diario y de Canal 9 Litoral sino un tiro  por elevación para intentar levantar el nivel del debate. Uno de los pocos, además, de revelar los mecanismos por los cuales el presidente de la Sociedad Rural, Luis Etchevehere, se enriqueció como socio oculto del kirchnerismo. Lo dijeron cuando todos se callaban porque la pauta estatal era generosa.
Hoy, que Bordet manda a hacer operaciones de prensa contra su antecesor, se puede discutir más abiertamente la cuestión de fondo: la calidad de este periodismo de kioscos. De páginas web que reproducen como hongos las gacetillas de los asesores de los políticos, diciendo cosas irrelevantes que ni siquiera dijeron esos políticos, sino que lo escribió un asesor que probablemente sea el mismo periodista que lo publica y luego paga para que lo repitan las páginas web kiosqueras.
¿A cuántos lectores en concreto llegan?
A muy poquitos.
El caso más flagrante de mentira en la cantidad de visitas es el de Análisis Digital, cuyo contador arranca en 20.000 visitas durante la madrugada y cada vez que el sitio se auto-actualiza (no necesariamente se actualiza a mano) se cuenta una nueva visita. Prueba uds mismo: pulse F5 y verá de lo que le hablo. Pero como el sistema de visitas retocado es tan burdo que no corrige al mismo tiempo las visitas a cada nota, la cuestión es sencilla: con un promedio de 6 gacetillas copiadas por día, cuya lectura (según dice arriba de cada nota) tiene un promedio de 50 visitantes, el total da 300 visitas. Lo cual serían 300 personas en el curioso caso de que se visite una sola noticia y de que se la lea hatsa la mitad, antes de que se autoactualice.

El periodismo en el siglo XXI tiene mucho que ver con la autogestión y quieran o no, monopolios internacionales como Google te lo permiten.
Cada uno desde su casa o desde una plaza usando el wifi del estado puede contarles al resto del mundo lo que ocurre en su barrio, en su club o en su escuela.
Entonces es necesario señalar que los despidos y suspensiones que se vienen dando en diferentes medios no tienen nada que ver con una intromisión de los gobiernos -nacional, provincial o municipal- sobre la libertad de prensa sino mas bien con la lógica empresarial,  por lo tanto, lejos de ser un avance de la censura, estos despidos pueden ser una punta de lanza para iniciar un debate mas profundo hacia el interior del periodismo entrerriano, sobre todo en lo que refiere a la auto gestión, ya que a partir de la auto gestión se puede empezar por desarrollarse cada uno como periodista, logrando una voz propia y alejándose del mundillo de la rosca y gacetillero, sobre todo teniendo en cuenta que la Internet avanzó sobre todos los circuitos del proceso periodístico, y eso significa que tanto el modelo de negocios de las empresas como los formatos para el diseño de la información están en plena crisis, no solo en Argentina sino en el mundo entero.

Los artículos de un diario en papel compiten en desventaja con el flujo informativo de la página web de ese mismo diario. Como se demuestra en el caso de Daniel Enz (cuyos trabajadores son todos funcionarios del estado), que saca un quincenario con información policial y la agiganta hasta que parezca humo. Ideal para hacer asados y publinotas financiadas por los gobierno de turno.
Los portales de noticias se multiplican y los usuarios prefieren construir su  propio diario antes que mantenerse fiel a una publicación tradicional. Están a un click de distancia, en vez de comprar esos bodoques aburridos que traen gacetillas difundidas el día anterior y ya desmentidas, la mayoría de las veces.

Tanto los posteos de facebook o de twitter o de instagram han producido sobre el periodismo lo que podemos llamar un giro darwiniano haciendo que sobreviva entre los periodistas el mas fuerte - que en el caso del periodismo como género literario quiere decir los mas lúcidos, es decir que en estos tiempos, los lectores podrían dejar de consumir El Diario o el Semanario Análisis, lo cual no quiere decir que dejaran de leer o de escuchar las opiniones de Mauricio Antematten o Daniel Enz por citar algunos ejemplos.
El unto es que los diarios en papel dependen del gobierno. Son publicaciones paraestatales y al estar regenteadas por políticos, contratan personal que copia y pega, sin ninguna comprensión del texto o capacidad hasta para hacer un título.

La información ya no es un monopolio propio de los periodistas como lo fue desde el invento del telégrafo, pero si lo es, el poder de la interpretación de esa información aunque los diarios y canales de televisión sea por falta de espacio o de presupuesto no son muy proclives a publicar ese tipo de material.
Tengamos en cuenta que los textos periodísticos más leídos se han publicado en blogs, y que de a poco se transformaron en sitios con los mejores periodistas del país. Esto se dio porque la presencia de la voz, la cercanía, el testimonio de primera mano que incluye opinión, o una mirada, o un trabajo desde adentro del lugar de los hechos, todo eso enriquece al medio en cuestión,

Entonces, el diario que va a lograr sobrevivir es aquel que pueda integrar todas esas voces, opiniones, miradas y estilos siempre subjetivos. Tanto el El Diario, como el portal 9ahora -nombro estos porque son los que están en el tapete como empresas de medios- no cumplen con ninguna de las características mencionadas, llevando a su vez a que sus empleados sobrevivan mediante los kioskos ligados al poder del estado.

Conclusión: lo quieran o no, tienen los días contados.

Suscribirse

Información sobra. Falta entenderla

Medios locales y redes sociales

"Hay gente que teme más pensar que morir"

Laura Forchetti: poesía y feminismo

Zidane, crónica del pájaro que daba cuerda al mundo

López Jordán: últimos días de la víctima