El día que besé a Mafalda

Joakito-. Uno de los momentos más lindos de mi vida. 


“Me siento como un monaguillo que de pronto fue ungido Papa”. Con esas palabras de humildad exagerada, que sólo se les perdona a los verdaderamente grandes, así agradecía el título Honoris Causa otorgado por la UNER en el viejo edificio de la Facultad de Trabajo Social, el maestro de generaciones de dibujantes.
Momentos anteriores a la ceremonia protocolar, quien suscribe tuvo el placer , junto a miembros del Centro de Estudiantes, de conducir el acto público de homenaje, en la Plaza del Bombero, donde acompañaron centenares de vecinos.

Ese día, un día soleado de septiembre del 2009  me levanté muy temprano. Tenía la difícil tarea de hacer quedar bien a la Facultad, al Centro de Estudiantes y a los artistas y vecinos de la región. que nos íbamos a juntar en la plaza para homenajearlo.

En principio fue muy duro ocupar el lugar de maestro de ceremonia y mas difícil aún cumplir el rol de una especie de "censor", por llamarlo de alguna manera, acerca de lo que se iba a mostrar en el escenario montado al lado del mástil que existe en la plaza. Ese mismo mástil que había inaugurado con mis compañeros y compañeras del ex nacional 2 cuando ocupábamos el edificio de Ciencias Económicas allá recién entrados los 90.

"Como jóvenes criados por una generación que vivió la mayoría de sus días en la oscuridad de los regímenes autoritarios y para quienes Mafalda y sus amigos eran un sostén emocional e incluso muchas veces ideológico, nos sentimos honrados de tener al padre de Mafalda entre nosotros; e incluso que este acá, en esta plaza que nos alberga en nuestros tiempos libres. En esta plaza que se convertirá desde hoy en testigo de que a pesar del posibilismo, la muerte de las utopías y el fin de la historia que nos quieren imponer quienes se apañan en la oscuridad, el Gran Quino sigue y seguirá dibujándonos un mensaje de esperanza" fueron algunas de las palabras que me salieron ese día.


El título Honoris Causa de la UNER fue otorgado a Quino a instancias de la Facultad de Trabajo Social por su trayectoria de trabajo, política, artística y profesional; porque transversalmente en sus dibujos habla de temas ligados al Trabajo Social como la defensa de la paz, los valores democráticos, el medio ambiente, la libertad, la lucha contra las desigualdades y porque profesionalmente se le valoraba su coherencia y su capacidad crítica y autocrítica.



Antes del acto la plaza se vistió de globos de colores y con música de Los Redonditos de Ricota de fondo, se aprestaba a dar la bienvenida a un maestro.
Zolo, el poeta paranaense, fue el encargado de compartir su poema de homenaje a Quino para el resto de los paranaenses, luego del saludo cordial y  luego de que los dibujantes e historietistas de la región como Jaimo, Maxi Sanguinetti, Gito Petersen, Marbot, Martino, Aco, le entregaran producciones propias a modo de reconocimiento por su extensa y prolífica carrera en el humor gráfico argentino.

Fue un día atípico para una plaza acostumbrada a borrachines y pibes fumando porro.
"Una tarde maravillosa, la gente expectante y Quino, quizás el mejor humorista de la historia argentina y del mundo, estuvo en Paraná" supo decir Jaimo, uno de los dibujantes que subió a abrazarlo.
"Agradezco a las autoridades aquí presentes y a las ausentes que han adherido a este acto. Debo confesar que estoy muy apabullado por todas las cosas que se han dicho sobre mí" dijo un humilde Quino, durante el acto y antes de irse a brindar con Stella Artois, porque los grandes son así, no importa que sean las 6 de la tarde, siempre es un buen horario para una cerveza.


No volví a ver a Quino hasta el año pasado. Yo estaba recolectando vasos para la presentación de una mesa de poetas en la Feria Internacional del Libro, en el Stand de "Todo Libro es Político" cuando observo una gran fila de gente haciendo cola en el Stand de Ediciones De La Flor. Es atípico ver ese tipo de filas en los shoppings y mas en un shopping de libros. Al preguntar y descubrir que esa cola era para ver y saludar a Quino, deje inmediatamente lo que estaba haciendo y me sumé a la fila. Al llegar, él con su humildad desde su silla de ruedas, pone la birome para firmar. "No, maestro, vine a saludarlo únicamente". Quino levanta su mirada y dice: "Ah, el jóven entrerriano que condujo el acto del Honoris Causa". Quino, el papá de Mafalda, mas de cinco años después se acordó de mí. Esta anécdota y contar sobre el día que Quino visitó la facultad, la municipalidad y la plaza del Bombero son a modo de homenaje en una previa antes de que la Muestra de Mafalda llegue a Paraná. La muestra es coordinada entre la  Biblioteca Nacional,la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) y la Secretaría de Cultura de la Municipalidad estará en el mes de agosto en la Sala Mayo
Nada más.

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