El chiquilín que miraba de afuera

Osvaldo Quinteros-. La crisis de identidad de la UCR y su disputa por lugares de poder con el PRO.



En vísperas del cierre de listas para las elecciones legislativas, hay ruidos y conflictos en la alianza gobernante, Cambiemos. Los radicales no tienen lugares expectantes en provincia de Bs As y fueron dejados de lado en la Capital Federal, los dos distritos más importantes que maneja Cambiemos.
En Córdoba y Santa Fe las tensiones llegan a un punto culmine.
En Entre Ríos el PRO está sometido a un escándalo y la UCR se encuentra alineada en los lugares que quiere ocupar: el primer candidato a diputado y el tercero (que solo entraría si triunfan). Pero en Entre Ríos, a diferencia de CABA y provincia de Bs As, deben aceptar la correlación de fuerzas con la UCR porque son oposición.
La UCR parece el chiquilín que mira de afuera como esas cosas que nunca se alcanzan...

De chiquilín te miraba de afuera
Como a esas cosas que nunca se alcanzan...
La ñata contra el vidrio
En un azul de frío,
Que solo fue después viviendo
Igual al mío...
Como una escuela de todas las cosas,
Ya de muchacho me diste entre asombros
El cigarrillo,
La fe en mis sueños
Why una esperanza de amor...
¿Cómo olvidarte en esta queja,
Cafetín de Buenos Aires,
Si sos lo único en la vida
Que se pareció a mi vieja?
En tu mezcla milagrosa
De sabihondos why suicidas,
Yo aprendí filosofía, dados, timba
Why la poesía cruel
De no pensar más en mí...
Me diste en oro un puñado de amigos,
Que son los mismos que alientan mis horas:
José, el de la quimera;
Marcial, que aún cree why espera;
Why el flaco Abel, que se nos fue,
Pero aún me guía...
Sobre tus mesas que nunca preguntan
Lloré una tarde el primer desengaño;
Nací a las penas,
Bebí mis años
y me entregué sin luchar...

La UCR se siente discriminada en Cambiemos por el PRO. Se siente discriminada al tomar las decisiones de gobierno o legislativas más importantes, de las cuales se enteran a través de los diarios oficialistas (que solo le reservan espacios a los radicales que son funcionarios macristas, nunca a los críticos, aunque sean un emblema radical, como Ricardo Alfonsín).



"El antipopulismo es el penúltimo uniforme del clásico antiperonismo." sostiene Jorge Asís acertadamente.
En Entre Ríos, Frigerio no pudo sostener un armado político que no abreve, exclusivamente, en el antiperonismo. Sin embargo, las chances de triunfar son altas.
El peronismo se encuentra unido y desorganizado: sin coherencia ideológica, el acercamiento de Bordet con Busti desdibuja al propio Bordet y a quien lo sentó en la gobernación, Sergio Urribarri.
La falta de obras públicas, de relato político, de rumbo, la constante crisis de la deuda provincial, los atrasos salariales, los conflictos gremiales, tendrán su impacto en la figura de Bordet, que ha hecho poco y nada por liderar el peronismo en su conjunto o resolver la crisis de identidad que atraviesa el justicialismo.
Aunque también Bordet capitaliza la crisis de identidad que atraviesa la UCR, sometida a los designios de un partido cuasi vecinal como el PRO, con figuras impresentables o desdibujadas en el fragor de su propia interna o por sus propias limitaciones.

Paradógicamente, la UCR entrerriana sale del brete en que quedó sumida por el último y desastroso gobierno radical, el de Sergio Montiel, con una nueva crisis de identidad. Del caudillismo a la sumisión.
Del populismo autoritario de Montiel al neoliberalismo de marketing vacío de Frigerio, los dirigentes de la UCR repiten los discursos de Clarín y carecen de una mirada provincial. Su vacío ideológico y su confusión son permanentes. Antes de la alianza con el PRO, la UCR entrerriana estaba buscando un nuevo perfil, más vinculado a ser el brazo político de la Sociedad Rural, con todos sus mitos conservadores y sus aires de grandeza y elitismo. Luego del acercamiento al PRO, se les cayó el punto de federalismo derechista, y solo quedaron los ingredientes antiperonistas.
¿Saldrá de esta crisis la UCR como el partido de la oligarquía rural en tensión con el unitarismo neoliberal del PRO pero aliados, o será directamente deglutida por el PRO en una nueva síntesis?

Por lo pronto, los dirigentes de la UCR reclaman cargos, visibilidad, poder, esquivando el bulto de su principal problema: quiénes son, qué quieren y para quiénes.