¿Como se mide la pobreza?

Joakito-. Los distintos métodos en el mundo. El tipo de pobreza existente en Paraná y Concordia.




Hablar de pobreza significa hablar de la condición caracterizada por un nivel de ingreso insuficiente debido a la incapacidad de una economía para producir empleos y salarios reales adecuados que satisfagan las necesidades consideradas básicas. Así la piensan los economistas. a su vez entienden que los  factores determinantes de la pobreza son la baja productividad del aparato productivo debido a su escaso desarrollo tecnológico y la baja capacidad técnica gerencial tanto de los empresarios como de los trabajadores. Pero a su vez para definir a la pobreza algunos sostienen que es necesario evaluar la carencia de satisfacciones socioculturales como pueden ser la participación política, el autoestima, los derechos humanos, condiciones de trabajo y de vivienda, etc.



¿Como se mide generalmente la pobreza?

A partir de tres factores claves: el Método de Línea de Pobreza, el Método de Necesidades Básicas Insatisfechas y el Método Integrado de Medición de la Pobreza.
La “línea de pobreza” se establece a partir del ingreso de los hogares en relación con el costo de la canasta mínima de bienes y servicios o de alimentos. Estos niveles de ingreso se obtienen haciendo una Encuesta de Hogares por Muestreo (en Argentina conocida como la Encuesta Permanente de Hogares realizada por el INDEC) que normalmente se realiza cada seis meses y el costo de la canasta de bienes y servicios o de alimentos se calcula en base al Índice de Precios al Consumidor. Esta manera es la manera clásica y mas ventajosa para calcular la pobreza, pero a su vez, no es clara porque no logra calcular otras necesidades como el  acceso a los servicios públicos.
Otra de las maneras posibles de medir la pobreza es mediante la Metodología de Necesidades Básicas Insatisfechas que busca medir la pobreza en base a la carencia de infraestructura física y social básica. Utilizando indicadores como hogares con niños de edad escolar que no asisten a la escuela, hogares en vivienda inadecuada, hogares en vivienda sin servicios básicos y las condiciones de empleo de los integrantes del hogar.
Otra de las maneras de calcular es fusionando ambos métodos de medición y lograr un Método Integrado de medición de la pobreza, entonces mientras el Método de Necesidades Básicas Insatisfechas identifica las necesidades como servicio de agua, nivel educativo, vivienda, entre otros; el Método de la línea de Pobreza verifica las necesidades a través de los bienes que se pueden adquirir con los ingresos. Es este Método el que se utiliza normalmente en la Argentina para calcular la pobreza.


Mas allá de los métodos que se utilicen para medir la pobreza, es necesario remarcar que cuando hablamos de pobreza debemos hacerlo en términos relativos: no es lo mismo ser "pobre" en el siglo XXI que serlo hace 50 o 100 años atrás, como tampoco hablamos de que el "pobre" es igual en Paraná que en el Chaco.


Volviendo a los datos duros cabe señalar que el organismo oficial de establecer cuantos son los pobres en Argentina es el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) que estuvo durante años intervenido causando un apagón estadístico.
El INDEC volvió a producir datos a partir de mediados del 2016 actualizando la canasta de consumo que venía siendo  utilizada sin modificación desde fines de la década del 80.  Por ejemplo fueron agregados a la canasta de consumo los fiambres, el pescado, el vino y la cerveza, y se sacaron de la canasta  el queso fresco, el té y la falda con hueso.

La Canasta Básica de Alimentos esta compuesta  por 27 productos alimenticios, 14 de los cuales -para ser consumidos- necesitan algún tipo de energía. Ellos son: arroz, harina de trigo, harina de maíz, fideos, papa, batata, legumbres, carne, huevos, té, café, yerba, aceite, leche.
La medición presume que la energía llueve desde el cielo, brota desde el suelo, su provisión es gratuita o tomada en forma clandestina.
Estos 27 productos alimenticios, en su composición por cantidades, definen una dieta con fuerte presencia de carbohidratos, lo cual homologa que la canasta para un indigente o para un pobre debería responder a un patrón de consumo criticable desde varias aristas. Por ejemplo: un varón de entre 20 y 40 años  necesitaría consumir mensualmente 6 kilos de pan, 7 kilos de papa, 1 kilo de harina de trigo, 1 kilo y 300 gramos de fideos, 6 kilos de carnes, 60 gramos de café, entre otros a fin de cubrir las 2.700 kilocalorías diarias que le permitan no ser indigente.




El INDEC para establecer el índice de pobreza, establece  dos líneas de ingresos: quienes no puedan comprar los alimentos básicos para cubrir sus necesidades de calorías (la Canasta Básica Alimentaria) son considerados indigentes, y quienes no pueden comprar alimentos, otros productos y servicios básicos como ropa y transporte (Canasta Básica Total) son considerados pobres.
También existen consultoras privadas que están ligadas a empresas, partidos políticos, sindicatos o a la Iglesia Católica. Esta última creó el Observatorio de la Deuda Social Argentina dependiente de la UCA, Su coordinador, Agustín Salvia suele sostener que “la medición por ingresos tiene dificultades, y habría que lograr acuerdos político-académicos para ir hacia nuevas formas de medir la pobreza de forma multidimensional o relativa, en donde además se abarque el problema de la desigualdad”.
Pasando en limpio podemos decir que existe una manera indirecta de establecer quien es pobre y una directa. El criterio indirecto, consiste en determinar los ingresos personales y a partir de ellos inferir qué cosas puedo comprar y qué no con ellos. La otra, el criterio directo que no es presuntivo sino que es el resultado de conocer cómo son las condiciones de hábitat. mas comúnmente conocido como el de las necesidades básicas insatisfechas (NBI). En este caso son las condiciones en las que vivimos las personas las que definen la indigencia o pobreza, si tiene o no agua potable, cloacas, tipo de piso, de techo, sanitarios,

De todas maneras y mas allá de los criterios que se utilizan para medir la pobreza, hay que tener en cuenta otras variables para el análisis que exceden a la pobreza. La miseria no se limita a las “necesidades básicas insatisfechas”, sino que se relaciona con un fenómeno propio de la época, y de esta fase del capitalismo tardío, que son la exclusión y el aumento de la marginalidad. Y en este sentido, cabe decir que no es lo mismo ser pobre en Paraná que en el Conurbano bonaerense.  La pobreza en nuestros pagos no está asimilada necesariamente a la marginalidad como si ocurre en el conurbano donde la marginalidad capta a gran parte de la sociedad y son destruidos por la droga, por las pandillas delictivas o las barras bravas. El problema que tiene Paraná o Concordia  no es sólo pobreza económica, sino más bien la pobreza cultural y desinserción simbólica que no se reduce a los sectores mas vulnerables de la sociedad sino que involucran a todos los estamentos sociales.

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