El cuestionable ranking donde la cuestionable UNER se desploma




Osvaldo Quinteros-.Un cuestionable ranking mostró que la UNER dejó de estar entre las 200 mejores universidades latinoamericanas para estar entre las peores y últimas. Merecidamente. 

Una consultora de carácter multinacional y financiada por las principales empresas del mundo elabora una ranking mundial de universidades que publican año tras año. Se trata del ranking QS
En América Latina este ranking fue publicado por primera vez en octubre de 2011, clasificando las 200 mejores universidades de América Latina. Sin embargo, la elección de los criterios es diferente a las que utilizan a nivel de Asia o del Mundo, ya que se basa en una amplia consulta con las universidades de América Latina, evaluación experta de los factores importantes de la región, y la disponibilidad de los datos. En nuestra provincia se supo que la UNER descendió -según este ranking- de categoría. Pero este ranking genera una competencia sospechosa. Y su metodología de evaluación pone en juego valores discutibles, que en esta nota vamos a hacer públicos.
Esta nota busca discutir esta metodología, esta moda de rankear y busca ser lo más objetiva posible. 

Ahora bien, pensemos que seguir difundiendo este tipo de encuestas y evaluaciones solo aporta a que en América Latina el neoliberalismo siga instalando una gran feria de la educación superior, donde la compra –venta de currícula, asesorías, cursos, seminarios, servicios tecnológicos, de evaluación y hasta acreditaciones y títulos lleguen a niveles inimaginables para aquéllos docentes y estudiantes protagonistas de la Reforma Universitaria de 1918.

¿Porque? 

Para comprender lo dicho anteriormente es necesario desmenuzar como se hacen estas evaluaciones.
Esta evaluación se basa en siete indicadores, otorgando cada uno un determinado porcentaje para la evaluación:

1- Reputación académica, se calcula sobre la base de un estudio global académico llevado a cabo cada año, donde se le pregunta a los encuestados que nombren las universidades que ellos perciben que producen el mejor trabajo en su propio campo académico -de concursos de antecedentes y oposición ni hablar- esto suma un tercio del algoritmo final (30%),

2- la reputación del empleador: este indicador tiene que ver con la reputación de quienes son los que emplean a los que se reciben (20%). Obviamente, esto está atado a factores exógenos, que más adelante analizaremos.

3- Papers por Facultad (5%). La producción académica en sí misma pesa 4 veces menos que los factores exógenos y 6 veces menos que la legislación de la Reforma Universitaria de 1918 que impide llevar adelante nuestras universidades en este ranking.

4- Citas por artículo (10%). En este campo, debe saberse que el conocimiento académico mundial  online y en revistas de ciruclación mundial está producido en su inmensa mayoría en inglés, siendo el segundo idioma el español, seguido recién después por el mandarín. Pero Argentina tiene la peor conectividad de Latinoamérica y la más cara. Esto no constituye, en tanto factores exógenos, la totalidad del peso de este punto 4, pero sí una parte y un condicionamiento importante que sesga en general el ranking.

5- Relación de la Facultad/Estudiantes, este indicador es el único globalmentecomparable y disponible que se ha identificado para conseguir el objetivo declarado de la evaluación de la calidad docente ya que tiene que ver con la cantidad de docentes a tiempo completo en relación al número de estudiantes inscritos. Pesa solo (10%)

6- El personal con PHD, es la proporción del personal de cada institución que poseen un doctorado o un grado equivalente de terminal (10%). Un indicador correcto y orientativo del objetivo buscado en el ranking.

7- Impacto en la web, es un método para evaluar el compromiso de las instituciones para colaborar con una audiencia global y la promoción de sí mismos a nivel internacional (5%). En Argentina, además de lo mencionado en el artículo 4, hay que consignar que las empresas de internet no son estatales pero las mejores universidades, sí. Y que el impacto en la web depende de empresas muy vinculadas al Pentágono y el Deptartamento de Defensa de los Estados Unidos, como Google, Facebook, Twitter, etc. La propia internet se desarrolló en los EEUU como un instrumento militar, y hay cierta correlación entre los países con desarrollo militar y desarrollo técnico en internet.



Nada de esto explica por qué la UNER cayó del 'puesto 200 al 300, por supuesto.
Lo que vemos con este tipo de evaluaciones es la punta del iceberg para que en nuestra provincia se puedan instalar nuevas universidades de carácter privado y mercantiles: la utilización de términos de ambigüo significado que componen el glosario de estas evaluaciones hablan por si solas: eficiencia, eficacia, calidad, equidad, «aquantabitity», competitividad, innovación, evaluación, pertinencia. Se trata de la versión pedagógica del pensamiento único. Que en este caso significa equiparar calidad educativa a nivel adquisitivo. neoliberalismo puro.

La noticia difundida por estos días en nuestra provincia de que la UNER cayó 100 puntos en este ranking y que pasó del puesto 201 al 301. y según este mismo ranking la UBA se encuentra entre las 100 mejores de América Latina al igual que la Universidad Nacional de Rosario y la Universidad Nacional del Litoral, no es  un indicador real de la calidad educativa en Entre Ríos, ya que este indicador no toma en cuenta cuales son las carreras por universidad en relación al mercado laboral que van a ocupar.
La provincia de Santa Fe tiene un importante cordón industrial y ganadero, por lo que es casi previsible que en el indicador reputación del empleador se ubique mejor posicionado que cualquier universidad de suelo entrerriano en términos generales, pero lo que no muestra este tipo de evaluaciones es la relación de cada carrera con el medio: por ejemplo, la Facultad de Bioingenieria de la UNER es prácticamente única en su tipo en América Latina, lo que hace que reciba una alta cantidad de estudiantes de diferentes latitudes. Pero que luego emigran dado el bajo desarrollo industrial y tecnológico de la provincia de Entre Ríos. 
De lo que se trata al difundir este tipo de encuestas y rankings elaborados siempre desde las multinacionales es de seguir con la lógica neoliberal que impuso la Ley de Educación Superior sancionada con represión en el gobierno de Menem y aplicada sin ningún tipo de pudor  por todos los gobiernos siguientes. 


Esta lógica tiene que ver con el criterio de "competencia" entre las casas de estudios sin diferenciar entre cuales son privadas y cuales son de carácter público. De hecho esta ley entre muchas otras cuestiones, utiliza la palabra “servicio” para referirse a la educación superior y en ningún momento establece su gratuidad. Ni su condición de derecho. No es lo mismo servicio, que derecho social y ciudadano. 
Otra de las cosas nefastas que impuso la Ley de Educación es la creación de la CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria) que les dio a las universidades privadas un lugar equiparable al de las públicas, profundizando aún más la competencia entre las universidades, sobre todo en las públicas, haciendo que la misma carrera (Licenciatura en Trabajo Social por citar un ejemplo o Medicina) sea mas importante estudiarla en una Universidad y no en otra habiendo entre estas universidades una distancia menor a los 50 kilómetros.   

Entonces lo que hay que resaltar es la intencionalidad mercantil de este tipo de ranking que evalúan por igual a la UADE (una de las Universidades mas caras del país) con la UBA o la UNER que son gratuitas y con ingreso irrestricto.
Tengamos en cuenta que las universidades que encabezan estos ranking son las chilenas y las brasileras donde se debe pagar un precio muy alto no solo para el ingreso sino también para la permanencia.

Ahora bien, por qué la UNER -cuyos criterios de calidad educativa se desconocen, si es que se los plantean-cayó 100 puntos en este mismo ranking sin que se modifiquen las condiciones por las cuales antes estaba mejor, es sencillamente porque de acuerdo a este indicador la calidad educativa descendió. Eso es incuestionable.
Se puede cuestionar la medición, pero ese cuestionamiento es válido cuando la UNER estaba entre las 200 mejores de América Latina -y los festejaba- como cuando está entre las peores, como ahora. Algo están haciendo mal, eso está claro. 




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