Otro conflicto ambiental en puerta por la Ley de Madera


Joakito

El jueves pasado en la cámara de Senadores de la provincia ingresó el expediente 1803, del Poder Ejecutivo, con dictamen de comisión y con modificaciones. El senador por Villaguay, Mario Torres (FPV), que preside la comisión de Producción, fue quién pidió el tratamiento sobre tablas y fuera de lista en la primera sesión ordinaria del 2017.
Entre los fundamentos en defensa Torres sostuvo que  la "reactivación de la actividad foresto industrial y la necesidad de cuidar las fuentes laborales.A su ves dijo  que en comisión se habían escuchado “todos los sectores”, incluidas las “organizaciones ambientalistas” y pidió el acompañamiento de sus pares. Esta ley manifestó Torrres “no sólo busca simplemente derogar la Ley provincial 9759 ˗que prohibía a las empresas radicadas en la provincia la venta de rollizos o chips, en forma directa o indirecta, a las industrias establecidas o que se establezcan en la República Oriental del Uruguay, cuya finalidad es la producción de pasta celulósica con procesos químicos o semi químicos˗ y generar una controversia entre la foresto industria y el medio ambiente, sino que el sector crezca en toda su cadena productiva, primordialmente establece el incentivo de la implantación de materia prima, el procesamiento e implantación, la generación de valor agregado y  la utilización de recursos tecnológicos adecuados”.
La única voz en contra fue la del senador por el departamento Gualeguaychú, el opositor Nicolás Mattiauda (Cambiemos), quien  explicó su dictamen de minoría en contra del proyecto y señaló que la iniciativa “atenta contra la lucha ambientalista” de la provincia contra la instalación de las pasteras uruguayas" “Uno no siempre puede saber cuál será la connotación de un voto de estas características. Si me llegase a equivocar, estoy seguro que no voy a alterar la posibilidad de la provincia de desarrollar la cadena de valor forestal. Pero triste sería que suceda lo inverso, y que mi voto sólo sea la alerta de una desgracia o catástrofe para nuestra región” argumentó Mattiauda y agregó que “con el transcurrir de las décadas, se verán cuáles son las consecuencias de estas decisiones, porque duplicar la producción del área de bosque puede implicar que, parte de la producción que se está promoviendo, sea destinada a una megafábrica de celulosa, que ha ocasionado conflictos entre comunidades como sucedió en el caso de Fray Bentos y Gualeguaychú”, aunque a la hora de votar se equivocó y levantó la mano con el oficialismo. La norma aprobada fue girada a Diputados para su tratamiento.
Algunos de los sectores ambientalistas cuestionan la aprobación de la norma y se manifiestan en estado de alerta.
En este sentido desde el la red EcoSocialista indicaron que “sobre tablas, para evitar la presencia en el recinto de las asambleas y ciudadanos que hace años luchamos contra el saqueo y la contaminación, la Cámara de Senadores aprobó las modificaciones a la Ley de madera. Así, habilitan la exportación de materia prima para las pasteras que operan en el margen de nuestros ríos”
“Esta votación esta al servicio de profundizar una matriz primario – exportadora cuyas consecuencias socioambientales ya conocemos: contaminación, enfermedades, inundaciones, monocultivo y despojo. Este modelo dependiente se ajusta a lo propuesto a nivel nacional por el gobierno de Macri, cuyo apoyo a las pasteras es conocido”, indicaron.
El accionar común de los senadores del FPV y Cambiemos “muestra un acuerdo sobre el modelo que pretenden para la provincia”, apuntaron los activistas, quienes apuntaron que frente a este modelo y sus gobiernos, desde la Red Ecosocialista y Mst-Nueva Izquierdasostienen que son los pueblos los que deben decidir qué y cómo producir de acuerdo a sus necesidades: “Sostenemos que la derogación de la Ley de madera es un aval político de Bordet a Botnia y a la transformación de nuestros ríos en una cuenca pastera”