Los boludones que le escriben los discursos a Macri



Lucas Carrasco

El gobierno de Macri está a la defensiva. Producto de la corrupción, el nepotismo, la negligencia y la mentira de estado, especialmente en el campo de la economía. Mientras aumenta la pobreza, el gobierno dice que baja, esfumando así el mérito de haber vuelto creíble el INDEC.



Mientras usa los medios oficialistas privados y públicos para denunciar cualquier boludez de Cristina Kirchner -horadando así las investigaciones serias sobre hechos de corrupción que existieron y fueron gravísimos durante los últimos años- no pasa semana sin que se destape un nuevo afano de la familia de Macri.
Pero el problema proviene de otro lado. Es más complejo aún. Y la corte de aduladores del presidente no tiene la capacidad intelectual de detectarlos, ni la voluntad, porque se quedarían sin el curro de forrarse los bolsillos gracias a nuestros impuestos.
La abundante maquinaria de propaganda estatal destinada a servir al Presidente con el fin de que pueda verbalizar una frase que oculte sus limitaciones intelectuales y, dentro de lo posible, que supere las reglas gramaticales de las Pruebas Aprender, está basada sobre un optimismo pop que no concibe un escenario de derrota.
Rodeado de buscas como Hernán Iglesias Illia, bufones como el hijo de Rozitchner y chantas de alquiler como Durán Barba, los aduladores profesionales deben primero explicar sus premisas de autoayuda a la ama de llaves Marcos Peña, que luego se las explica al presidente, si es que no se encuentra de vacaciones.
Ninguna de estos axiomas sacados de cloacas editoriales como son los libros de autoayuda, prevén que las cosas puedan salir mal. Y si salen mal, es culpa de los astros.
Para cubrir ese hueco de natural imbecilidad, se apela al odio y la persecución de opositores como Milagro Sala o figuras de la farándula como Mirtha Legrand.
Mientras tanto, la economía se desploma, el gabinete arde en internas y el presidente se cierra más en su grupo de terapia semántica. Lacan lo llamaría Forclusión.  
El gobierno carece de rumbo, pierde el respeto de sus colegas empresarios y decepciona, día tras día, a su núcleo duro. Incluso entre los grandes ganadores del modelo -ganadores legales, no las empresas que pusieron sus siervos corporativos en cargos estatales- se da por sentado que Macri carece de habilidad, experiencia e inteligencia para el cargo. Que le queda grande. Aunque lo ven como buenudo, mezcla de Bueno y Boludo.
Los periodistas militantes explican que esto se debe a que el presidente es demasiado tierno, demasiado hermoso, demasiado honesto, demasiado simpático y demasiado querido por todo el mundo. Los periodistas militantes de Corea del Norte dicen lo mismo sobre el presidente de su país, y cuando se equivoca, es culpa del padre, el tío, el hermanastro o una megaconspiración de EEUU. Las Niñeras Discursivas del presidente reemplazan a EEUU como ogro para poner al kirchnerismo, al que usan como Cristina usaba a Magnetto para disimular la corrupción y la decadencia económica.
Toda la literatura del lumpenaje intelectual que bolsillea al presidente -total paga el pueblo- está basada en el triunfo. Está pensada para el triunfo. No hay más escenarios que el triunfo.
Como la economía fracasa, hay que tener fe. Respirar hondo como enseña el indio chanta ése Ravi no se cuánto, hacer omm y alquilar un periodista independiente para que recorra en calidad de Ministro de Finanzas los canales de cable ordenándole a la recesión que cese inmediatamente y deponga su actitud. La recesión, subversiva, pasó a la clandestinidad. Pero no le hizo caso.
Cuando la UCR le reclama política al presidente, no solo le está reclamando cargos, sino que asuma con realismo que la cuestión pública es una sumatoria compleja de conflictos.
El conflicto es inherente a la política.
Una cosmovisión basada solo en el triunfo y la negación de la entropía de Shannon es eficaz para ganar elecciones, bajo determinadas circunstancias, pero no para gobernar.
Por eso el gobierno está siempre a la defensiva.
Es una defensiva estratégica en la doctrina militar de Clausewitz -que el papá del idiota de youube, Alejandro Rozitchner, conocía muy bien- mezclada con el Sitio de Tiro de Alejandro Magno donde se combina una estrategia defensiva a cargo de las Niñeras Discursivas con una ofensiva opaca, ultrareaccionaria, basada en el político fracasado Fernando Iglesias o el ufólogo Luis Majul, que detecta una conspiración intergaláctica distinta por semana.
Pero le falta un sentido, un horizonte, un objetivo estratégico.
La sobreabundancia de objetivos tácticos y su sobrevaloración, es funcional a este lumpenaje intelectual que esquilma el erario público, pero perjudicial para el presidente, que está lejos de darse cuenta.
Cuando Alejandro Magno ordenó el asedio de Tiro, estuvo siete meses aguantando la campaña militar de los persas. Harto, el ejército macedonio se terminó retirando.
Durante esos siete meses, Alejandro Magno estuvo en la cuerda floja, pero finalmente, recuperó la ciudad y aunque murieron 8.000 ciudadanos tirios contra 400 macedonios, Alejandro Magno retuvo ese bastión estratégico y pasó a la ofensiva, coronando con éxito su conquista de Asia.
La derecha con corazón, como definió en un panfleto Hernán Iglesias Illa a la pyme PRO, no prevé ni previó jamás ninguna derrota ni dilema, por eso, ante el menor contratiempo, hacen pucheritos y se largan a llorar como el fan de Wanda Nara, por mencionar algún intelectual que conozca y comprenda
el señor presidente.
Los melancólicos del kirchnerismo sobreestiman la capacidad de las Niñeras Discursivas de Macri para minimizar el desastre electoral que sufrieron, producto del propio desastre gubernamental y el delirio monumental y megalómano en el que cayeron y hoy se arrepienten.
Pero sobrestimar a Macri les sirve también para inventarse un paraíso añorado, basados en esa nostalgia por lo que nunca existió, tan propia de la literatura borgeana.
Mientras tanto y allá afuera, hay un país real que en breve hará mierda en las urnas la fábula del paraíso cristinista, la polarización y la lástima que nos aconsejan debemos tener por Macri y votarlo.

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