"Hacerles decir a las palabras más de lo que éstas pueden decir"

Rolando Revagliatti-. Antonio Ramón Gutiérrez nació el 29 de mayo de 1951 en la ciudad de Santiago del Estero, capital de la provincia homónima, y reside en la ciudad de Salta, capital, igualmente, de la provincia homónima. Obtuvo su título de Psicólogo en 1982 por la Universidad Católica de Salta, donde además de desempeñarse como profesor en diversas cátedras ha sido Profesor Titular de la Cátedra de Psicolingüística, y es Profesor Emérito desde octubre de 2017. Es docente del Centro de Investigación y Docencia (CID) del Instituto Oscar Masotta dependiente de la Escuela de Orientación Lacaniana de Psicoanálisis. En esta materia es autor de “La precipitación de lo real” (2005), “Lingüística y teoría del significante en psicoanálisis” (2010), e integra el volumen “Soledades y parejas. Luces y sombras” (2017). Además de concedérsele en 2012 el Premio al Mérito Artístico por su trayectoria literaria, otorgado por el gobierno de la Provincia de Salta, recibió, entre otros, el Primer Pre…

La UCR recuerda la CONADEP



En la noche del miércoles se realizó una nutrida reunión de la Seccional Primera de la U.C.R. desde donde se resolvió adherir a la marcha en defensa de los derechos humanos que se realiza todos los años el 24 de marzo, recordando el golpe de estado de 1976.

En declaraciones a la prensa, el Presidente de la Seccional Martín Rettore manifestó que:

“A medida que pasan los años se hace un deber para las nuevas generaciones promover el recuerdo que sintetiza esa fecha, para que nunca más ningún iluminado se le ocurra repetir etapas que significaron la muerte y desaparición de más treinta mil personas y el total menosprecio a la dignidad humana.

Ese golpe de estado, llevado adelante por dictadores perversos, originó la etapa más nefasta de la historia y es nuestra obligación moral repudiarla y condenarla y a la vez exigir a los gobiernos de turno que la fecha del 24 de marzo sea el faro de nuestra memoria y represente una  jornada de lucha.

El radicalismo, de la mano de Raúl Alfonsín, tuvo el coraje y la decisión conformar la CONADEP y de enjuiciar y condenar a los genocidas y sostener que los derechos humanos son inalienables en la argentina y forman parte de nuestra propia naturaleza, por lo que debemos exigir que, por encimas de nuestras diferencias y de nuestras banderías políticas, estas políticas de estado deban mantenerse inalterables, porque hacen a nuestra propia dignidad como pueblo.

Es por eso que convocamos a la marcha del 24 de marzo. Nos equivocaremos si queremos darle otro significado o si buscamos algún rédito político con esto. No hay otra cosa que nos hermane mas como pueblo, que encontrarnos todos juntos en las calles para seguir luchando por los derechos humanos de todos los argentinos.”