La cultura no debe ser rehen político de nadie



Joakito-. Allá por el año 2012, 2013 nacía una experiencia netamente horizontal de reunirse en Asamblea por parte de músicos, artistas plásticos, escritores y cirqueros para defender la cultura. La misma se había convocado en la explanada del Gloria Montoya, ante la noticia de que la gestión del momento quería llamar a una licitación para entregar el lugar a empresarios hoteleros de la ciudad y que construyan allí un centro de convenciones.

Decíamos en esos tiempos “el contexto cultural y social del país es propicio para el desarrollo de la inmensa y diversa cantidad de expresiones artísticas y fomentar el desarrollo y producción de la cultura. No es menor perder un espacio cultural, es una forma de invisibilizar a nuestros artistas locales y de excluirnos culturalmente del circuito regional y nacional”. Dinero y contratos municipales de por medio llevaron a que la Asamblea se disuelva, ya que hasta el día de hoy no se encararon obras ni de reparación, ni de mantenimiento, ni mucho menos de engrandecimiento del lugar
También sosteníamos que “en Paraná sobran espacios abandonados, en los que prácticamente no se sabe qué ocurre dentro, como la fábrica de fósforos, los galpones del ferrocarril e innumerables cantidades de obras estancas desde hace décadas que desfavorecen el entorno urbano y el paisaje, y nos reservamos el derecho a dudar sobre su situación impositiva. Esos son verdaderos desafíos de gestión y de alianza entre lo público y lo privado”.
Pasando en limpio, en la fábrica de fósforos va a funcionar un shopping, en el ferrocarril se instaló la policía y los bomberos y ya es pública la situación respecto a como fueron tratados desde los ámbitos estatales los compañeros y las compañeras de La Morringa.

Este año, la Asamblea se constituyó para defender los espacios conquistados pero uno de los debates importantes que se planteó en la  Asamblea se refiere en torno a la independencia política del espacio. Es real que hay muchos compañeros y compañeras artistas -militantes y ex militantes kirchneristas- que  intentan imponer la idea de que el vaciamiento cultural es “sólo” municipal, lo cual busca encubrir  al gobierno provincial del Frente para la Victoria del cual forman parte, y en el cual muchos realizan sus actividades legítimamente. También es cierto que se ataca a quienes eligen trabajar con la municipalidad pero a su vez hacen caso omiso a las mociones de denuncia contra los productores locales que traen bandas foráneas a actuar en centros culturales del Estado cobrando entradas irrisorias. 

En esto, los artistas, tenemos que ser un poco mas pillos y prestar atención a que el vaciamiento cultural de nuestra ciudad no nació de un repollo y entender que muchos reclamos que hoy levantamos, son recortes del anterior gobierno municipal. Bien vale mencionar que Blanca Osuna echó a un Secretario de Cultura de reconocida trayectoria cultural y militante por el solo hecho de filtrar que Cristina Kirchner venía a Paraná a bailar con Los Auténticos Decadentes. 
Por estos días, la reacción ante los reclamos que se llevan adelante en la Asamblea por parte del municipio fue salir a negociar por su cuenta con músicos y artistas para que sean parte de la programación cultural del momento y a su vez -esto no es propio de esta gestión sino una práctica habitual- recurrir a las publisnotas en distintos medios de la ciudad.
En este sentido, tengamos en cuenta que si la Asamblea pudo manifestar su apoyo tanto a los trabajadores de AGR-Clarín que mantienen ocupada la fábrica como a los trabajadores de la FM Estatal Baxada, fijémonos, cuánto han hecho desde esos espacios para ayudar a difundir los reclamos que los artistas paranaenses venimos planteando.
Tengamos en cuenta también, que de la Asamblea participaron compañeros que sólo viven de esto, y acusarlos de traidores políticos -palabra que se mencionó en la Asamblea- sería no tener en cuenta su situación de padres de familia, ni lo estaríamos ayudando, si sólo pensamos en un fanatismo político o en tirar sólo palabras para todos lados sin callarnos, sin dejar de hablar desde el odio y unirnos como partido cultural y no político, como bien lo manifestó un compañero en la Asamblea.
A pesar de todas las discusiones políticas que se pretenden entablar en la Asamblea, es importante, ante todo que el árbol no nos tape el bosque. La opinión de este cronista que por estas estas razones ya no participa activamente en la Asamblea, es que entre todas y todos podamos defender la cultura local, sus artistas, junto a las autoridades políticas del momento, sean del partido que sean.
Porque los políticos pasan, quedan los artistas.