La batalla comunicacional entrerriana que se viene




Lucas Carrasco-. Se viene una dura batalla comunicacional en el paisaje de medios entrerrianos. Varios conflictos se superponen.
El que más tendrá atención en el mediano plazo es la ecuación empresaria que prescribe que sostener el costado analógico de cada medio es cada vez más caro y más insignificante en términos de audiencia, pero el único que provee ingresos. Aún cuando sean crónicamente deficitarios y por lo tanto, no pueden vivir sin ser medios paraestatales.
Explicado más simple. El papel -incluso el papel de diario, que es un reciclado de baja calidad, destinado a durar un solo día- en el mercado mundial es cada vez más barato porque se usa menos, pero en la ecuación empresaria de un diario aumenta el porcentaje de sus costos, de manera que el sindicato gráfico -verdaderamente fuerte en los diarios en papel- se debilitará. Hoy, una huelga que deje un diario sin salir es un alivio para los empresarios, no un contratiempo.
En la TV pasa lo mismo. Los equipos de filmación y transmisión son cada vez más baratos y robar notas de youtube es cada vez más fácil -como pasa con las imágenes de Google para el gremio fotográfico- lo que debilita al único gremio fuerte dentro de la TV, que son los camarógrafos enrolados en el Sindicato de Televisión. Que no tiene un solo afiliado en el canal de TV más grande del mundo, Netflix. Que es, en Entre Ríos, más importante que todos los canales analógicos de la provincia juntos. Pero no es paraestatal. Vaya drama.

En las radios, la situación analógica sobrevive porque los nuevos autos no vienen con radios digitales y las ciudades como Paraná han crecido y ha crecido su parque automotor, lo que hace que los trayectos al trabajo -cuando el share de las radios sube a su máximo nivel- sean más largos que antaño, pero los aumentos en la electricidad, por mencionar un ejemplo sencillo, hacen estragos en las viejas estructuras con transmisores que hoy compiten contra la revolución inmobiliaria y celular, que conflictúa seriamente las transmisiones en frecuencia modulada. Al igual que las nuevas regulaciones para antenas. Están jodidos. Y lo saben. Es cuestión de tiempo.

Vamos a internet. Esta es la batalla estratégica, aunque el público ni siquiera se dará cuenta de que sucede. Y la mayoría de los editores de medios online, tampoco. Dado que están formados en la vieja escuela, con teorías comunicacionales con olor a naftalina. De hecho, saben más -los que estudian, que son pocos- sobre las condiciones de producción discursiva en la Francia del 68, que sobre las condiciones de producción de esta nota que están leyendo. Porque las condiciones de producción de esta nota incluyen las teorías semióticas en boga en la Francia sesentista pero también cuestiones informáticas, del campo de la física y problemas matemáticos que delimitan el campo de lo posible y los pactos de lectura.
Ahí está, sin embargo, el público. En esa oleada superficial. Acá. Y la batalla central por el sentido último de las cosas también está acá, en internet.
Donde se viene una batalla grande.

En Entre Ríos no existe ningún portal informativo que utilice una plantilla -es decir, un soporte informático- propio. Menos que menos, servidores propios. A esa escala están Clarín, La Nación y Mercado Libre.
El 99 por ciento usa variantes de Worpress, el competidor de Blogger -que usamos en Noticias Entre Ríos- al que los charlatanes de la web daban por muerto.
Blogger acaba de relanzarse y su sistema publicitario dejó atrás al de Worpress hace muchos años.
Las modificaciones de Blogger anticipan un nuevo algoritmo de búsqueda en Google, que probablemente termine con la Pax Romana firmada en Europa con los grandes diarios. Que ya contratacaron bolaceando que el Estado Islámico se financia con Adsense a través de Youtube, ambas empresas, obviamente, de Google. La BBC de Londres y el diario El País de España, presionaron directamente para que los grandes anunciantes se retiren de Google. Buscan minar la capacidad de Youtube de competir con Facebook Live en la transmisión de eventos deportivos pagos.
Google no desiste de pelear, aunque en este caso pierda por goleada, contra Facebook desde su red social propia, aprovechando que Facebook fue el gran difusor de megabolazos durante la campaña de Donald Trump. Y que Facebook es ya una red social para viejos. Que disputa, en este campo, con la influencia de Twitter, que podrá ser deficitaria pero contiene todos los secretos de los jefes de estado del mundo, así que al Pentágono le interesa más que borrar desnudos en Instagram.

En suma, si Blogger vuelve a la carga puede repetirse el fenómeno que se llevó puesta la plataforma de blogs de Clarín en el 2008, haciéndole perder una inversión multimillonaria. Y que además destrozó Taringa, eliminó Worpress como empresa autogestiva y se llevó puestos a Internet Explorer -de Microsoft- y Mozzilla.

Tarde o temprano, el mercado de páginas informativas entrerrianas se achicará y de las actuales centenas quedarán no más que cinco o seis. Así como la ecuación de vender heladeras y autos usados se la quedará Mercado Libre, los grandes sitios arrasarán con los copy paste y los medios provinciales no podrán solventar -hoy ya no pueden, por eso son empresas cuasi estatales- una redacción creíble.
Esa lucha se acelerará este año y el paisaje de medios será muy distinto el año que viene.
El que sobreviva, podrá contarlo.




Suscribirse