Exterminio de la Nación Charrúa

Wilson Mesa-. El poco conocido plan de exterminio sistemático de los charrúas en el Uruguay.

Hay clima de cadáveres




Lucas Carrasco

Los alcahuetes del macrismo transmiten -aunque no se lo crean- lo que probablemente sí crea el presidente, cuya incultura es jacobina y proverbial.
Calcados los argumentos de la extinta Secretaría de Coordinación Estratégica del Pensamiento Nacional, el macrismo ve un clima destituyente si hay sol, si llueve, si truena, si nos invaden los marcianos, si no nos invaden, si hay sequía, si hace frío, siempre el clima es igual, destituyente.
Con un infaltable ogro maligno detrás de todas las acciones de protesta y detrás, incluso, de cualquier crítica.
El resultado de esta operación psicológica de microclima ni siquiera sirve para justificar los evidentes robos al erario público, las vueltas atrás y los patéticos resultados económicos. Sirve, sí, para mostrar más solo y desconcertado al presidente.
El cargo le queda grande. Es un vulgar ladrón que le echa la culpa de sus fechorías a su familia y testaferros. Hizo mierda el país e incumplió todas y cada una de sus promesas electorales. Pero tiene a su favor el trauma que dejó el anterior gobierno radical, con De La Rúa huyendo de la pila de cadáveres en Plaza de Mayo. Lo que vino después, con cinco presidentes peronistas renunciando, incluido Duhalde que acortó su mandato tras otros asesinatos precedidos por las mismas paranoias, es un trauma social demasiado grande como para que la sociedad no quiera que, a como sea, el hijo de Franco Macri termine su mandato en tiempo y forma.
La excepción es que Patricia Luro Bullrrich de Pueyrredón y Callao deje de perseguir por Twitter a críticos del presidente y vuelva a su habitual tendencia a derramar sangre a cambio de poder personal. La Ministra de Twitter, la patricia Patricia, por ahora solo amenaza. Pero ha hecho una carrera política, en cualquier bando ideológico, a partir de canjear poder personal por sangre ajena.
Aunque su brutal ineficacia atenúe el candor de las amenazas, la principal fragilidad del gobierno de Macri no reside en la oposición, en el kirchnerismo, en los precios de las materias primas, en el megaendeudamiento, en la corrupción, en las truchadas de la SIDE, ni en nada ajeno a su propio gobierno. La principal fragilidad de Macri está en el límite que la sociedad no toleraría. Más cadáveres.