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En Paraná las mujeres también marcharon


Joakito

Casi un millar de mujeres se concentraron a partir de las 17 horas en la Plaza 1° de Mayo de Paraná, donde  se desarrolló un acto  frente a una catedral vallada y custodiada por agentes de la Policía, mayormente mujeres.
Fueron  17 mujeres las que hicieron uso de la palabra representando a distintos sectores presentes en la actividad, quienes fueron describiendo la realidad que les toca vivir y el porqué de esta acción.
“Las mujeres de Paraná, desde nuestra diversidad de puntos de vista, nos juntamos para reconocernos y reivindicar nuestra lucha. La Asamblea Participativa de Mujeres definió que el paro se realiza por los derechos de las mujeres trabajadoras. Y decimos mujeres en plural, porque somos diversas y diferentes; y decimos trabajadoras, porque con empleo o sin empleo, remunerado o gratis, el trabajo de las mujeres constituye la base de la riqueza en cualquier nación. Todas confluimos en un Basta ya. Derechos para todas las trabajadoras”, decía en un tramo el documento consensuado por la Asamblea organizadora, leído al inicio del acto.
Finalizado el mismo, las asistentes se organizaron para marchar tal como lo definieron en las asambleas organizativas de la actividad y así lo hicieron, tiñendo las calles de Paraná con sus vestimentas de negro y violeta para terminar uniendo la Plaza 1º de mayo con Casa de Gobierno y Tribunales, pasando por la Municipalidad.
La acción terminó con intervenciones artísticas en la explanada de la Casa Gris y frente al Palacio de Justicia.
¿Que decía el documento que leyeron las mujeres?
“Paramos porque si bien las mujeres representamos la mitad de la población, la tasa de empleo es más baja que la de los varones -en Argentina 43,1 por ciento para las mujeres y 67,8 por ciento para los varones, EPH. 3er trimestre de 2013. Paramos porque  las mujeres que accedemos al mercado de trabajo no lo hacemos en igualdad de condiciones que los varones. No ocupamos puestos directivos de forma equitativa y no percibimos los mismos salarios que los varones por el mismo trabajo, con una brecha salarial del 27,2 por ciento de promedio. Paramos porque los salarios bajos y la inflación inciden negativamente en la sobrecarga de trabajo de la doble jornada laboral que realizamos las mujeres. Paramos porque las responsabilidades familiares y actividades domésticas propias del trabajo reproductivo, determinan y condicionan nuestra inserción laboral”.
“Paramos porque no existe reconocimiento, ni remuneración, ante las distintas formas de trabajo precarizado e informal -como el de las tareas domésticas y el cuidado- que suma al menos tres horas más a nuestras jornadas laborales. Paramos porque en el país las mujeres destinamos casi el doble de tiempo que los varones a las tareas domésticas no remuneradas; porque casi el 90 por ciento de las mujeres realizamos estas labores mientras que de los hombres la participación apenas supera el 50 por ciento. Paramos porque se sigue ejerciendo el control sobre nuestros cuerpos, nuestro comportamiento, nuestras decisiones; porque se sigue penalizando nuestra libertad para decidir sobre nuestros cuerpos, como una forma de disciplinamiento social, tanto en el sistema judicial como de salud. Paramos  porque a las mujeres no se nos garantiza el derecho al acceso a la salud, ni el derecho que tenemos sobre nuestros propios cuerpos, ni el derecho de las pacientes de determinar nuestra determinación y voluntad respecto a los actos médicos, como tampoco se garantiza el derecho al aborto, legal, seguro y gratuito”, continúa el documento.
A la vez, “paramos porque existe un sistema político, económico, social, penal, que no protege a las mujeres, que va detrás de los problemas -sobre todo de las distintas formas de violencia desplegada contra las mujeres- reproduciendo la “feminización de la pobreza”. “Paramos porque  se siguen perpetrando múltiples formas de violencia hacia las mujeres en toda su diversidad de identidad, trans, lesbianas, travestis. Paramos por todas las víctimas de femicidio, y para hacer visible los asesinatos de nuestras compañeras del movimiento LGBTI, travestis, trans y lesbianas, invisibilizadas por los medios masivos de comunicación. Paramos porque decimos basta a las políticas neoliberales de ajuste y a la avanzada en contra de los derechos humanos de las mujeres”, agrega.
Además, “paramos porque se persigue y encarcela a las mujeres que luchan por la dignidad del pueblo, y se mata a las mujeres que deciden vivir de acuerdo a su identidad y condición de género. Paramos porque en nuestro país hay un femicidio cada 18 horas, y en nuestra provincia siguen registrándose cada día más abusos, violaciones y muertes de niñas, adolescentes y adultas, por lo cual las mujeres decimos basta a que nos sigan matando”, señala el documento.