Critica a los Ambientalistas de Gualeguaychú





Joakito-. En estos días se conoció un fallo judicial que rechaza una cautelar de un grupo de ciudadanos que demandaron a las provincias de Buenos Aires, Santiago del Estero y Entre Ríos, el Consejo Federal de Medio Ambiente y a las empresas Monsanto Argentina, Dow AgroSciences, Nidera y Syngenta.

¿Para que se usa el glifosato en Entre Ríos?
El glifosato en nuestra provincia es utilizado como herbicida y es comercializado por las empresas que proveen de semillas a los productores, fundamentalmente semillas de Soja. Las empresas que comercializan estos productos son  Monsanto Argentina, Dow AgroSciences, Nidera y Syngenta.
El glifosato es un herbicida de amplio espectro, no selectivo, post emergente, ampliamente usado en agricultura, pero del cual aún desconocemos sus impactos en la comunidad microbiana del suelo.


En Entre Ríos, mientras asambleístas  de Gualeguychú se preocupan porque se aprobó una ley que puede ayudar aunque sea mínimo a que se desarrolle la industria de la madera en Concordia y de esta manera manera disminuir el desempleo, desde Gualeguaychú siguen chistando contra las papeleras del otro lado del río, pero mantienen el silencio sobre el índice que posiciona a Concordia como la mas pobre y a San Salvador como la capital nacional del Cáncer.

En San Salvador funcionan decenas de agroindustrias, entre ellas: plantaciones de arroz, galpones de agroquímicos, empresas aéreo fumigadoras, fábricas de maquinarias y carrocerías. A fines del 2012 se sancionó la ordenanza N°1090 que establece una zona de resguardo ambiental, conformada por el casco urbano y un radio de 500 metros donde “se prohíbe las pulverizaciones y aplicaciones de plaguicidas, agroquímicos y cualquier otro producto biológico, por cualquier medio (terrestre o aéreo)”, como así también se prohíbe el lavado de las maquinarias, equipo de aplicación, y el vaciado de remanentes en los cursos del agua.
De acuerdo a la información del Observatorio de Mortalidad de Todos por Todos, que trabaja conjuntamente con la Red de Médicos de Pueblos Fumigados, en San Salvador, en los últimos cuatro años -sin contar el 2014-, fallecieron 249 personas, 108 fueron víctimas de cáncer.
En 2010, de 58 muertes, 27 fueron por cáncer (46,5 por ciento). En 2011, de 80 fallecidos, 40 tuvieron como causal esa enfermedad. En 2012, hubo 22 muertos enfermos de cáncer de un total de 52, y en 2013 la cifra alcanzó el 32 por ciento (19 sobre 59).
En 2014 se registraron más de 17 muertes de orden cancerígeno y decenas de diagnosticados entre: tumores cerebrales, leucemias y todo tipo de cánceres, de garganta, boca, colon, pulmón, próstata, y otros como tiroides, riñón, sistema nervioso central, páncreas, pies, testículos, estómago, laringe, intestino, columna, huesos…
En concreto, los índices de San Salvador abarcan de un 32 a un 50 por ciento de muertes por cáncer.

Según el Ministerio de Salud, el cáncer es la segunda enfermedad causante de defunciones en el país (luego de las enfermedades del corazón) y su promedio nacional oscila entre el 18 y 20%. San Salvador duplica la media nacional de muertes por cáncer.
En el 2017 se contabilizan dos muertes; la última defunción fue la semana pasada por un cáncer de hígado. En el hospital al día de hoy hay tres enfermos terminales.
Sin embargo, desde la Justicia no dan lugar a los reclamos ya que determinó una "evidente dificultad probatoria" a la hora de probar la existencia "de efectos nocivos" para el ambiente y la salud con el uso de organismos "genéticamente modificados".
El grupo de ciudadanos denunciantes había pedido la suspensión provisional de "la comercialización, venta y aplicación de productos que contengan glifosato y sales derivadas".

Por otra parte en nuestra provincia sigue sin discutirse y reglamentarse la ley de fumigaciones. Tampoco la provincia a adherido a  la Ley Nacional Nº 27.262, "que prohíbe el uso y/o tratamiento sanitario con cualquier tipo de plaguicidas fumigantes en los granos, productos y subproductos, cereales y oleaginosas durante la carga de los mismos en camiones y/o vagones y durante el tránsito de estos hasta destino",
Mientras los  miembros de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú -la misma que le dio fama a De Angeli- pone el grito en el cielo por la "supuesta" contaminación de Botnia al río Uruguay y se queja de la Ley de Madera las aguas en el río Paraná bajan cada vez mas turbias, tal como lo demostraron investigadores del CONICET, los de en serio, no los que se dedican a investigar "la incidencia del bicho bolita en los arroyos entrerrianos" o " el uso de viseras en jóvenes de clase media", que descubrieron fuerte presencia de glifosato en la cuenca del río Paraná.

Dicha investigación reveló "altos niveles" del tóxico en los sedimentos acumulados en la desembocadura de 23 arroyos y cursos que tributan a sus aguas desde el río Pilcomayo hasta el Luján, y por ende incluye las costas santafesinas.
El trabajo fue publicado por la revista internacional científica "Enviromental Monitoring ad Assessment",y  es la primer trabajo de esa escala realizado en cuenca del Paraná, y concluyó que se advierten "altos niveles" de glifosato y su degradación, el metabolito AMPA, "en los cursos medio y bajo de los afluentes tributarios, de acuerdo con la agricultura intensiva que se desarrolla en la región".

El glifosato encontrado en la cuenca del Paraná "tiene que ver con la historia de los suelos que, después de las lluvias, drenan hacia los arroyos", movilizando también materiales como ese herbicida utilizado en la práctica agrícola, "única fuente de aplicación del compuesto al ambiente".

El estudio no avanzó sobre el efecto del compuesto en la vida acuática, ya sea animal o vegetal, pero "hay muchas publicaciones sobre la relación entre niveles de plaguicidas y efectos biológicos" que dieron cuenta de "efectos crónicos, como cambios de talla o de ciclos reproductivos, o agudos, como mortalidad".

De esto, evidentemente, no se habla en las asambleas de Gualeguaychú. Monsanto es una palabra prohibida.

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