Bordet, a la derecha de Vidal



Ezequiel Bauman

La información oficial -que todos los medios entrerrianos reproducen acríticamente- dice que el contador Gustavo Bordet hablará de obras públicas con el ingeniero Mauricio Macri en el viaje de ambos a Holanda. El gobernador entrerriano acompaña al presidente en calidad de principal aliado dentro de la liga de mandatarios provinciales peronistas, aunque esto no haya redituado en obras públicas sino en autorizaciones para reprochables endeudamientos para gastos corrientes, que hipotecan las futuras generaciones. Entre quienes reprochaban estos megaendeudamientos se encuentra el propio Bordet, durante su campaña electoral.
Es una lástima que el contador Bordet no hubiera aprovechado la ocasión para hablar de educación, dado que el recorte que aplicó a los salarios docentes es mayor que el de María Eugenia Vidal, que ofrece el 20 por ciento de umento nominal sobre una inflación real del 40, en cambio el gobernador entrerriano ofrece dos puntos de rebaja salarial más.
ambos mandatarios afrontan el mismo paro docente, pero uno se va de viaje -Bordet- y se desentiende de los resultados de la última evaluación escolar y la otra lanza en la provincia de Buenos Aires una batería de medidas para mejorar la educación, más allá de la discusión salarial.
 Como a Bordet nadie se le anima a pedirle resultados, al volver de Holanda nadie le preguntará para qué sirvió ese viaje ni qué obras públicas se harán.
Aunque es altamente probable que Bordet vuelva con la lista de candidatos a legisladores nacionales confeccionada. No por él, sino por candidatos que agraden a Cambiemos.
O sea que el gasto que insumió el viaje más el costo de no tener gobernador en una de las crisis educativas más serias, solo servirá para que Macri y Bordet negocien sus parcelas de poder personal.