¿Son, o se hacen?




 Graciela “Chela” Castro


Las  desprolijidades  políticas del gobierno nacional generan  tierra fértil para el germen de la decepción
Es muy evidente, sin ser especialistas encuestadores, observar en las charlas informales, en la calle, en los comercios, en reuniones familiares y sociales en general, la actitud de los votantes que se resuelve detrás de la expresión generalizada: “yo voté a este gobierno, pero me está desilusionando, no es lo que esperaba”. Y es muy creíble que esto se traduzca en intenciones de realizar cambios con su voto.
Pasado el primer año de gestión, estuvimos frente a una sociedad tolerante y expectante, pero iniciado el año electoral empiezan a aflorar las desventajas políticas que está ofreciendo este gobierno de caras a una elección en la que tiene que legitimar y asegurar un piso de acción política para emprender definitivamente un camino de cambios sustentables.
No es casual la conducta ciudadana si nos ponemos a analizar las conductas de la gente del gobierno que alimentan esa visión. En estos días hemos asistidos a actos del gobierno que realmente desconciertan: la designación del que fuera director electoral durante todo el gobierno kirchnerista, las declaraciones de la canciller argentina y manifestando una posición muy k frente al caso  de corrupción como el de Salas. Sin dudas estas conductas gubernamentales nos llevan a pensar en términos callejeros: ¿SON  O SE HACEN?
Si nos detenemos en el accionar político en nuestra provincia, los entrerrianos asistimos a un fenomenal caso de conducta política reñida con el principio democrático del bien común. Esta semana se produjo finalmente la renuncia del Vocal del Superior Tribunal de Justicia, Carlos Chiara Díaz, acorralado por un juicio político y acosado por  verdaderos temas de salud.
En breves palabras, decimos que la salida del Vocal del Tribunal, miembro de la Sala Penal que debe juzgar al ex gobernador Urribarri, fue requerida por el oficialismo con el objetivo de asegurarse impunidad en los casos  que se vienen y que involucran al ex gobernador, hoy diputado y toda su familia. Otra vocal fue puesta a disposición de un juicio político, pero este no avanzó también por el evidente interés del oficialismo en la Cámara de Diputados. La diferencia de tratamiento en ambos casos, que tenían pruebas de sobra para la concreción del Juicio Político, se basó principalmente en que Chiara Díaz votaría en contra del ex gobernador  mientras que la Vocal lo haría a favor del mismo. Ante la duda del voto del tercer vocal, se optó por sacar al díscolo utilizando las mayorías legítimas en ambas Cámaras, pero carente de todo sentido común y sin tener en cuenta el interés ciudadano de la importancia de tener una justicia transparente  e independiente.
Para el ciudadano desprevenido, es bueno informarle que la designación de un Vocal del Tribunal debe pasar por todos los filtros que la ciudadanía pone a disposición con su voto para asegurar la competencia del  elegido para tan noble fin. Sin embargo, esa Renuncia habría sido “arreglada” en una reunión secreta entre cuatro o cinco personas, incluidos los abogados defensores del Vocal en cuestión. En ese convite, se habría arreglado también que la vacante fuera ocupada por la alianza opositora. A esto le sigue la “simulación” del voto en las Cámaras y creen que los ciudadanos no vemos esas cosas. ¿SON O SE HACEN?
Esto demuestra la total falta de independencia del poder judicial y pone en evidencia la corrupción política de los funcionarios que fueron elegidos y puestos en sus cargos para asegurar a todos los ciudadanos, una convivencia democrática y ética.
El voto a una “nueva propuesta” para gobernar nuestro país, está  naufragando producto de estas conductas en las que el ciudadano solo ve “más de lo mismo”. Así están viendo a esta gestión los distintos actores sociales y se traduce en expresiones como las manifestadas por un  reconocido y prestigioso comunicador como lo es Alfredo Leuco quien en su programa de este último miércoles, por radio Mitre dijo a viva voz que “el gobierno de Macri es pecho frío”.
Se llega a este punto por la total indiferencia a las bases políticas del partido gobernante y de la alianza que lo acompaña. En este marco, los socios electorales no salen a bancar al gobierno porque están inmersos en sus interese electorales  y los del partido del presidente,  han sido objeto de  un brutal desmembramiento, manifestando una total indiferencia con  quienes no llegaron a cargos y los que llegaron, están cuidando sus propios intereses. Por lo tanto creen, que el colchón político necesario para gobernar se lo dan solamente los funcionarios y en esa línea están proponiendo candidaturas que surgen de los cargos y no de las bases. ¿SON O SE HACEN?
Parece ser que la estrategia electoral del gobierno está relacionada con dejar decir y hacer barbaridades a la oposición k, pero al no tener una gestión sólida con decisiones contundentes que contrarresten ese efecto, en un campo minado de agentes políticos opositores como lo es la administración pública,  la imagen del Presidente queda  expuesta frente a una sociedad ansiosa que se está desilusionando y a punto de perder la paciencia.

Suscribirse

Información sobra. Falta entenderla

Qué piensa el falso Pacha Mori

"La cabeza de Ramirez tiene un interés literario"/Juan Basterra

"Los intelectuales no tienen relación con la realidad"

Rosario Vera Peñaloza y los jardines de infantes