Ruralista entrerriano cuestionó la prorroga de la emergencia hídrica


S.R.

Despues que el gobierno provincial dicte la ampliación por cuarta vez de los plazos de la emergencia hídrica, vial, sanitaria y social, declarada en Entre Ríos, el ex presidente de la Sociedad Rural Islas del Ibicuy (Srii) Armando Cadoppi sostuvo “desde hace 10 años,  venimos advirtiendo sobre la falta de controles y las obras clandestinas e inescrupulosas, como el dragado del arroyo Sagastume frente al barrio náutico o el acceso a Ibicuy, que ya está afectando gravemente a otras comunidades”.
Para el ruralista, “es muy grosero que el gobierno siga sin tratar la problemática de fondo,  exponiendo a todos los entrerrianos a las consecuencias actuales. ¿Es ignorancia o desconocimiento? ¿O intenciones de ciertas personas por seguir ocultando políticas erróneas y obras viciadas?”
Cadoppi afirmó que el gobernador, Gustavo Bordet, “sigue ocultando la voluntad de tratar la problemática hídrica, productiva  y ambiental en la provincia con esta nueva extensión. Solo se limitó a extender plazo, pero no a dar el debate técnico y académico que se debe dar”, sostuvo el productor.
 Por otra parte, Cadoppi se refirió a la situación del Delta Entrerriano. “Este registro es la muestra más cabal que el modelo y las políticas implementadas para el humedal en los últimos 12 años han llevado al colapso y están generando el desarraigo más difícil de revertir: el del isleño… Definitivamente, ¡el modelo falló!”, denunció Cadoppi. Para el profesional,  ningún funcionario y político necesitaría otro argumento para aceptar que el Delta necesita cambiar el rumbo a 180 grados.
Además, Cadoppi explicó que, “a esta altura de la humanidad y de crecimiento demográfico, la población decrece solo en países en guerra. Hasta en los Estados que sufren terremotos o tsunamis la población vuelve a radicarse. La triste diferencia es que en el Delta del Paraná teníamos todas las condiciones ambientales para que las poblaciones se desarrollaran y lo poblaran. Pero, ¿qué pasó?”.
Cadoppi argumentó que ese desploblamiento del Delta puede ser consecuencia de los 5.000 kilómetros de diques y caminos realizados sin un plan estratégico, sin los correspondientes estudios de impacto ambiental, sin la debida regulación del Estado y con la complicidad de los anteriores gobiernos nacional y provincial.
También, a la falta de políticas que promuevan y garanticen la viabilidad económica a todas aquellas producciones que se podrían desarrollar más sustentablemente con el humedal: como la apicultura, la forestación, el turismo, la gandería, la producción de nueces pecán y la pesca. “Podríamos hacer, todos juntos, un vergel del Delta, pero lamentablemente, la continuidad de políticas erróneas lo condenan a desaparecer”.