Lo que no se dice de los feriados




Ezequiel Bauman

Luego del debate sobre los feriados que conmemoran la última dictadura militar y el 2 de abril por Malvinas, quedó sin discutirse los feriados religiosos y otros, como estos dos días de carnaval.
Según Fedecámaras, que agrupa diversas cámaras empresarias vinculadas fundamentalmente a los servicios y pymes, durante los feriados de carnaval estiman que se gastará en los comercios $8.000 millones de pesos.
Ésto sin duda es positivo en la economía, pues dinamiza el mercado interno, resguarda puestos de trabajo vulnerables y hace circular el consumo, que sigue siendo la base de nuestro potencial crecimiento dado que la lluvia de inversiones prometida jamás se dio y las exportaciones no alcanzan para dinamizar toda la economía interna.
Pero también significa que los empleados de comercio no están de feriado, sino trabajando.
Por lo tanto, quienes gastan en los comercios son los empleados estatales de todos los niveles, los vinculados a las actividades fnancieras y algunos otros pocos rubros, más la clase alta que decide no viajar al exterior.
De esos $8.000 millones una buena parte queda en manos de comercios cuyos dueños sí están de vacaciones, mientras sus empleados están trabajando y otros empleados que pueden vacacionar, gastan.
El feriado entonces tiene otra cara.
Hay trabajadadores que gastan y descansan, trabajadores que no descansan y dueños que ganan.
La situación no es pareja porque la economía es despareja.
Pero con 40 por ciento de trabajadores en negro, claramente la alegría del carnaval es solo para un puñado de argentinos, pero no para los más vulnerables.