La presencia de Gil Lavedra, también fue puro chamuyo




S.R.

Entre las estrellas jurídicas y políticas que Chiara Díaz convocó estaba el prestigioso abogado Ricardo Gil Lavedra, con una extensa trayectoria judicial, política, legislativa, es uno de los hombres más respetados dentro y fuera de su partido, la UCR.
Según Chiara Díaz, el ex camarista del Juicio a las Juntas Militares iba a estar presente hoy a las 16 horas como testigo propuesto por su defensa.
Los senadores esperaron y esperaron, con asistencia perfecta, la llegada de los testigos -más de 20- que citó Chiara Díaz. Hoy le tocaba el turno, entre otros, a Gil Lavedra.
Tras una larga espera y sin que la defensa de Chiara Díaz diera ninguna explicación (el doctor Brunner estaba presente en los pasillos, pero ni siquiera se animó a mostrarse mucho) por la ausencia de los testigos estrella que tanto había publicitado, los senadores decidieron levantar la sesión.
Fue puro chamuyo, lo mismo que con Germán Garavano, Ministro de Justicia. Lo más probable es que Gil lavedra ni siquiera supiera que su nombre había sido mancillado de esta manera. El ex Jefe del Bloque de Diputados Nacionales de la unión Cívica Radical y autoridad partidaria, no iba a destratar de semejante manera las instituciones republicanas de la provincia de Entre Ríos, sin siquiera avisar que posponía, por la razón que fuera, su viaje. O con la explicación de que no vendría. Lo más probable es que ni siquiera se haya enterado.
La razón de la renuncia de Chiara Díaz quedó más en evidencia. Nuevamente, el vocal del Superior Tribunal de Justicia había mentido hasta sobre quiénes iban, presuntamente, a defenderlo.
Un papelón que bordea el ridículo.