La peor semana del gobierno en una imagen: el presidente en conferencia de prensa





Graciela “Chela” Castro

Desde hace mucho tiempo venimos poniendo en  conocimiento de la opinión pública la triste realidad política que vivimos la semana pasada. Si bien celebramos que la ciudadanía pueda acceder al pensamiento del Presidente por un medio tan directo como una conferencia de prensa abierta, también debemos saber que dicha herramienta es tan manipulable como cualquiera de los medios de que dispone un gobierno para expresar sus ideas. Ningún discurso es ingenuo, tampoco lo es el mío, desde el momento que lo  hago desde mi compromiso con la democracia y el bien común.
Hoy el gobierno sale a justificar que hay una campaña orquestada desde grupos políticos K y otros sectores radicalizados en la lucha por el poder, que podrían identificarse detrás de distintos nombres de organizaciones e incluso, de personalismos que se resisten a entender que el mundo va por las necesidades colectivas más que por los intereses sectoriales o personales.
El gobierno ha demostrado tener el conocimiento adecuado para entender esta realidad, pero no tiene el recurso para resolver las problemáticas desafiantes del día a día. Los que observamos las conductas políticas, vemos con sorpresa cómo con tanto conocimiento de la realidad, tengamos que asistir, cotidianamente a espectáculos lamentables como los sucedidos en la peor semana política en lo que va del nuevo gobierno de Cambiemos.
Lo más importante de toda la agitación vivida, es que pone blanco sobre negro la decadente dirigencia argentina, encerrada en sus propios intereses y derramando miradas mezquinas, de un lado y de otro, sobre una sociedad que está realmente atenta como nunca se ha visto en una elección legislativa.
Por un lado, aparecen declaraciones públicas de quienes dicen asesorar al Presidente, expresando su desprecio por el pensamiento crítico lo que me dispara un interrogante que quiero compartir con los lectores: ¿cómo puede un gobierno dejar que se diga que el pensamiento crítico es negativo y que no ayuda a conocer la verdad?. ¿No es este un gobierno que llegó de la mano del paradigma del cambio? Aclaremos, a algún desprevenido, que el cambio es justamente salir del pensamiento único para ir a uno divergente (crítico)
Por otro, la Vicepresidente, diciendo que los únicos que pueden hacer política son los  pocos que están en la gestión, grave error que ha quedado al desnudo en los últimos traspiés políticos del gobierno. Esa conducta de ignorar las bases políticas del partido del Presidente, creyendo que un gobierno sólo puede gobernar con gestión, ha sido ampliamente criticada por  ajenos y propios. Ante esta mirada, es inevitable que el gobierno sea visto como insensible y distante de los problemas de la gente, situación que está generando mucha indignación entre votantes ajenos, creyentes y propios.
Dos visiones que colapsaron la semana pasada y que  fue hábilmente utilizada por la oposición provocando un sacudón político que lleva a una sociedad a caminar por la cornisa de la desestabilización y obliga al gobierno a rever su forma de concebir la política.
Nuestra mirada profundamente crítica de la realidad, nos permite interpretar la situación desde el sistema de coordenadas que nos ubica en una línea la inteligencia del Presidente y por el otro, la falta de previsión de su entorno. Lo que preocupa, es el avance de la segunda línea, la que expone y lleva a extremos de inoperancia al propio Presidente.
Los desaguisados expuestos la semana pasada con un Ministro que no se dio cuenta del impacto negativo de una decisión, con  un Jefe de Gabinete  diciendo que había escuchado al pasar lo que estaba haciendo el Ministro, la increíble conducta de un Director con una medida que más que significativa, es simbólica contra los jubilados y un silencio escandaloso de quienes dicen hacer política interna en el partido del Presidente; exponen al Presidente y lo obligan a salir a defenderse solo.
Para cerrar tan nefasta semana, la justicia provinciana vino a poner un insignificante paño frío,  insignificante porque a nadie sorprende quién es Milani y dónde debiera estar, sólo una sociedad anestesiada dominada por intereses espurios, podía permitir el rol activo de una persona con estos antecedentes.
A esta altura, el Presidente debiera preguntarse, por qué hay una conducta explicita de ignorar las bases políticas,  (o él lo cree?) el interés de creer que la política es patrimonio de la “aristocracia” elegida para gobernar, el ostentoso interés de creer que las candidaturas se resuelven en acuerdos de dirigentes, donde se concretan solo y solo si el aspirante “tiene recursos económicos”, con un desprecio total por la capacidad, la competencia, la formación y el compromiso con los valores que el Presidente se encarga de pregonar y pretende que los ciudadanos exhiban en sus conductas cotidianas, profundizando una inexplicable apatía hacia los mecanismos democráticos internos de los partidos políticos, como derecho inalienable del ciudadano a participar en la vida democrática de un país.
Hoy aparecen especialistas diciendo que la economía no despega por la falta de contexto político. Es posible que los intereses insertados en las esferas del poder, impidan al Presidente ver estas cuestiones, pero quienes estamos interesados en que a este gobierno le vaya bien, confiados en la buena fe del Presidente Macri, desde una mirada sin extremismos y sin intereses, decimos que es necesario que se fortalezca la base partidaria de cara a las elecciones 2017, para llegar a una selección de candidatos que escape a la injerencia de algunos dirigentes políticos que solo actúan en función de intereses personales, haciendo creer, en un lamentable doble discurso, que están trabajando para sostener democráticamente al Presidente.

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