La génesis de Linares Cardozo

M. Faure

Lino Puig, un peón rural, y Zenón Cardozo, un paraguayo del barrio El Florestal, fueron los personajes que inspiraron a Rubén Manuel Martínez Solís a buscar su nombre artístico: Linares Cardozo.

Imagen: Folklore del NOA

En el verano de 2005 estuvimos tomando mate y charlando con Alfredo Pituco Martínez en su casa de Barrio Congo - ex Florestal. De allí salió una nota periodística publicada en la revista Río Bravo N° 4 donde me cuenta la doble genética del apodo artístico del maestro.

Charlamos de arte y cultura popular, de la construcción del mito popular, del gran legado de Don Linares, genio y figura de la cultura sudamericana. "Nos convoca Linares" fue el título de aquel texto que luego fue reproducido en "Memoria La Paz" en 2007 (CFI-Programa Identidad Entrerriana).

Jung dice que el mito es como una resonancia que remite a contenidos arquetípicos de la psique.
En este caso, lo gaucho y lo guaraní: Lino Puig, peón de un campo de su tío, Manuel Martínez; y Zenón Cardozo un paraguayo que cultivaba frutales en la ciudad; un cruce arquetípico podríamos decir.

Dice allí Alfredo Pituco Martínez: "El Maestro va a la zona del Yeso cuando es gurí porque su tío y padrino, Manuel Martínez, era comparador de hacienda para el frigorífico Santa Elena. Tenía una estanzuela en el Yeso que fue atendida un tiempo por el padre de Linares. Allí vivía un peón llamado Lino Puig, conocido como Linares, cuya esposa, según cuentan, era comadrona. Es allí donde el maestro toma uno de los nombres para su seudónimo, identificado en la persona de este peón (...) Pirungo Martínez (su hermano) me comenta de dónde provenía la otra parte de su alias: Cardozo. Venía de un paraguayo que hablaba muy bien el guaraní y que vivía también en el Florestal, en la esquina de Alem y Azcuénaga: Zenón Cardozo. Tenía frutales en el fondo y recuerdo que mi madre le compraba duraznos; la esposa de este paraguayo fue lavandera del colegio de las Hermanas Mercedarias".

No está de más decir que la chamarrita, género musical que rescata y difunde Linares, tiene su origen en África y resonancias además de su arraigo en el Brasil; afirmando lo pluri-cultural de esta tradición y su rescate.

Es destacable que casi a contra-pelo de la historia institucional, el conocimiento popular transgrede los carriles de la escritura y las voces autorizadas, y muestra otras lecturas más complejas, contradictorias y revulsivas, que son parte orgánica del tejido social, no solamente de la región sino del continente mismo.




Me dijo la Chamarrita
que la llevara hasta el bajo
le dije a la Chamarrita
que te lleve quien te trajo.

Chamarrita se ha perdido
la salieron a buscar
dice que anda por los montes
y esteros del Litoral.

Pobrecita Chamarrita
si la llegan a encontrar
la noticia que me han dado
que la van a fusilar.

Chamarrita, Chamarrita
Chamarrita de la loma
¿Por qué no me despertaste
al canto de la paloma?

Son muchas las lavanderas
que vienen del albardón
si escuchan la Chamarrita
dejan la ropa en jabón.

Me dijo la Chamarrita
que estuvo en una refriega
esto te pasa - le dije -
porque eres tan andariega.

La Chamarrita me dijo
con voz dulzona y galana
yo no tengo la culpita
de haber nacido entrerriana.

Chamarrita, Chamarrita
Chamarrita del estero
¿por qué no me despertaste
al canto del teru-teru?