El efecto Trump en Entre Ríos




Ezequiel Bauman

Las señales son claras por parte de Estados Unidos a la Argentina: no habrá favoritismos. ¿Está preparada la economía entrerriana para esta nueva situación?😤
En principio, el único plan económico mostrado por el contador Gustavo Bordet era mantener la inversión social en niveles parecidos a la inflación, algo que logró y es elogiable; tratar de bajar los salarios, objetivo reprochable que por suerte que logró a medias; y endeudar al máximo la provincia en dólares con la garantía de la coparticipación futura, algo que también logró a medias porque Nación no le autorizó la totalidad de lo que pedía y porque las tasas de interés no bajaron por el Efecto Trump. ¿Hay algún Plan B? Si lo hay😈, lo tienen bien guardado.
A su vez, los precios internacionales de los productos que Entre Ríos exporta se fueron recuperando pero como prácticamente no se cobran impuestos provinciales a los empresarios del agro entrerrianos, solo queda esperar que ocurra el tan mentado "efecto derrame" de la teoría neoliberal. Junto con el blanqueo, al que la provincia adhirió, de ahí están saliendo los fondos para sostener el empleo en la construcción principalmente en Paraná, a través de mansiones de lujo y edificios exóticos.
Si a su vez se pierden mercados por el proteccionismo estadounidense, el cuadro general puede agravarse.
Si a esto le sumamos una suba de las tasas de interés, el endeudamiento entrerriano sería inmanejable y pondría un techo al nuevo financiamiento.
Por lo tanto, es de esperar que este sea un año de intensa conflictividad laboral por parte de los gremios estatales y que continúe la indiferencia gubernamental ante la incesante ola de despidos y quiebras de fábricas de todo tamaño y color. Hay que rescatar, en este marco, que el gobierno del contador Bordet no ha reprimido la protesta sindical, a diferencia de lo que ocurre con la mayoría de los mandatarios peronistas que borraron con el codo lo que escribieron con la mano.
La profundización de la recesión es de esperar que se acelere luego de las elecciones, dado que el gobierno provincial no tiene voluntad ni herramientas de política económica para generar incentivos al consumo, dado que no se preocupó por crearlas y sí por destruir las pocas que había, como la Tarjeta Sidecreer y una negociación seria y honesta con el Banco de Entre Ríos. La complicidad de la legislatura, en estos dos casos, es flagrante. Quizás porque la oposición tenga intereses creados en torno a estos dos colosales negociados que significan fundir el Banco de todos y la Tarjeta de todos. No cabe la cándida ingenuidad de pensar que el oficialismo solo administra mal y la oposición tiene un prematuro olvido.
La depresión del turismo interno, la desindustrialización, el esquema regresivo fiscal, la búsqueda de rebajar salarios, el ajuste encubierto a través de recortes de viáticos a trabajadores imprescindibles como los de Salud o Infancia (en claro contraste con los bochornosos viáticos y sobresueldos en la Justicia, por ejemplo) y la destrucción sistemática del Banco de Entre Ríos y la tarjeta Sidecreer, dejan al gobierno a la deriva de los vientos mundiales, con una debilidad tan grande que si Brasil estornuda, Entre Ríos se resfría, pero si Estados Unidos suspira, Entre Ríos se asfixia. Y si el gobierno nacional guiña un ojo, Entre Ríos, cuna del federalismo, se queda ciego😪.

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