Chiara Díaz arranca su nuevo trabajo



Lucas Carrasco

Cuando hay casos de despidos resonantes y patéticos, como el del ex Vocal del Superior Tribunal de Justicia, el que pierde los privilegios y la impunidad suele tener su período de depresión, reacomodo económico y nueva estrategia laboral. Pasado este período, se transforman en la mejor fuente para los periodistas. Viene la etapa de la venganza, los rencores y las ínfulas de pasar a la historia como una especie de víctima de una Maldad Superior.
Esta lleno de perdedores así el mundo de la política y ni hablar del lumpenaje judicial. Con una diferencia, la corporación judicial tiene menos cambios y esos cambios suelen ser menos abruptos, además de que es un poder más nepotista y corporativo que la política. Por eso, la caída de un peso pesado del lumpénaje judicial como Chiara Díaz, es un regalo del cielo para conocer más a fondo, o probar lo que se sospecha, de los atildados jueces del Superior Tribunal de Justicia.
Por esta razón, justamente, es que a Chiara Díaz el gobierno de Bordet le otorgará una jubilación de privilegio y ordenará, en breve, el cese de los ataques y operaciones de prensa en los medios.
Chiara Díaz, a diferencia de tantos ególatras de la política, no cree que tenga algún destino personal después del papelón de su caída. ¿Quién contraría un abogado penal tan idiota? Hasta las vedettes del derecho penal, los narcotraficantes, saben buscar en google. Si hubiera renunciado hace dos meses, se evitaba el papelón del final. Pero en 48 horas dijo cuatro cosas completamente distintas: que había que frenarle el proceso, que no había que frenarlo porque renunciada en cuatro meses, que no renunciaba en cuatro meses sino que renunciaba hoy, que estaba atado a la cama del Hospital Italiano (¿Atan a la cama a sus pacientes en el Hospital Italiano? ¿Qué diagnóstico tiene, abstinencia de viáticos?) pero atado y todo pudo firmar y renunciar. Ya se debe estar desatando para planear la venganza.  Bah, si es que el jefe del Servicio de Ataduras del Hospital Italiano le concede arresto domiciliario.
Chiara Díaz es, sin embargo, el único que lee de corrido entre los altos magistrados entrerrianos, que en realidad son la mayordomía de cinco o seis estudios jurídicos, que dependen del partido político de turno. Así se cocina realmente una sentencia en la provincia. Lo demás es todo cuento para darle una pátina de seriedad a este rincón africano.
Las élites (sus dominados también, pero esa cuestión está más estudiada) necesitan crearse un mito que les de sensación de trascendencia. Cuanto más mentiroso es ese mito fundante, mayor es el grado de nepotismo y capitalismo jurídico de Señores de la Guerra, porque al no haber instituciones que medien, ideas que defender, presupuestos ideológicos, al no haber estos componentes que se declaman, se vuelve a un estado primitivo de Señores de la Guerra, que suelen ser la autoridad emergente cuando los Estados modernos se van descomponiendo. Nuestro futuro hay que estudiarlo en el devenir de Zambia, Afnganistán, Liberia, Irak, Etiopía. En estos enclaves, los Señores de la Guerra casi nunca combaten entre sí, sino que la mayor crueldad es un arma de dominación interna, de cada nicho. Luego, se acuerda con otros Señores de la Guerra los espacios que cada uno ocupará. No son espacios físicos, en el sentido de la geografía clásica, sino espacios de poder.
Sin destino, rencoroso y con una vanidad muy por encima de sus talentos reales, es cantado un candidato a trabajar como fuente del periodismo. Incluso, hasta puede que sea su talento real y se haya equivocado al elegir la profesión de Turista Estatal.
En algunas semanas, el gobierno, en defensa de sí mismo, levantará al alicaído lumpenaje judicial y lo mostrará firmando algún estrambótico proyecto de cualquier boludez que probablemente nunca se haga, pero servirá para mandar la señal de tranquilidad que los monarcas del Poder Judicial necesitan con desesperación: "esto no es una cruzada por la honestidad, es solo un asunto contra Chiara Díaz. Pueden seguir poniéndose el Estado de sombrero, total paga el pueblo". A lo sumo, se les pedirá que concurran una vez al mes a sus despachos, que manden más negritos a los campos de concentración y que si por casualidad se filtrase un video de un Ministro degollando a alguien y gritando Viva el Estado Islámico, consideren la posibilidad, dentro de los tiempos pertinentes, con todas las garantías del debido proceso, de multar al degollado por ruidos molestos.

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