Los jueces se tomaron un mes de vacaciones





Ezequiel Bauman y Osvaldo Quinteros

Como si nada estuviera pasando -el juicio político a dos integrantes de la sala Penal del Superior Tribunal de Justicia y las marchas diarias de ciudadanos a tribunales a reclaman por distintos casos- los jueces entrerrianos informaron que no trabajarán desde el 1 de enero hasta el último día del primer mes del año.
Los trabajadores comunes, que no ganan las obscenas sumas que los magistrados, trabajarán turnándose para que el servicio de justicia guarde las apariencias. De los señores y señoras juezas, nada se sabrá.
La buena noticia es que el mes de vacaciones implicará que no se conocerán nuevos escándalos de los magistrados.
Esperemos que no.
Lo que está claro es que ningún escándalo institucional o la suma de los mismos -este año se descubrieron los sobresueldos a los magistrados, el nepotismo, los negocios dudosos en la obra pública, la reventa de armas incautadas, que los encargados de combatir el narcotráfico eran narcotraficantes, que el chofer del Superior Tribunal era un genocida, que las pericias del tribunal estaban hechas por un psicólogo trucho, que una jueza es víctima de extorsión por su marido y no lo denuncia, que un alto magistrado tiene condena por alimentos de su amante a la que visitaba en Bs As usando viáticos de Entre Ríos, que otra jueza chocó borracha en pleno centro de Paraná, que los fallos se negocian, que se extorsiona a los diputados, y un largo ectéctera- logra interrumpir las sacrosantas vacaciones de los únicos millonarios que no pagan absolutamente ningún impuesto. Y no hicieron su plata precisamente "trabajando".