Funcionó la prohibición de la pirotecnia



Osvaldo Quinteros

Gualeguaychú y Concordia no tuvieron heridos por pirotecnia: la prohibición municipal funcionó. El intendente de Paraná, Sergio Varisco, anunció una norma similar cuando ya era tarde. No envió nada al tumultuoso concejo deliberante de Paraná.
Por suerte, tampoco hubo que lamentar heridos graves.
Hay una evidente concientización sobre la problemática de la pirotecnia. Esta mayor conciencia no se ve reflejada en las instituciones: la provincia, como en casi todas las áreas, es un desgobierno. Algunos municipios la prohíben. Hacen muy bien. Otros, como el de Paraná, en realidad la fomentan, a través de fuegos artificiales constantes que por cierto son más seguros, dado que están manejados por profesionales y en un entorno cuidado. Pero dejan un mensaje confuso a la población, especialmente los ciudadanos preocupados por las mascotas (que con los fuegos artificiales, sufren exactamente lo mismo, además de la contaminación auditiva que debemos sufrir todos).
La mayoría de los políticos son gente vieja y de la ideología "conservador popular", poco afectos a comprender las nuevas sensibilidades. Por eso, reaccionan tarde o mal a cosas que no comprenden, como el clamor para que se dejen de elegir "reinas" en los festivales, se prohíba la pirotecnia o se respeten más los derechos de los animales.
Sin embargo, no viven en una burbuja.
Poco a poco, van entendiendo estos cambios ocurridos ya en la sensibilidad mayoritaria y actúan en consecuencia.
Este año se vio reflejado una mayor voluntad de por fin a ciertas prácticas arcaicas que nada tienen que ver con los legítimos festejos de navidad y año nuevo.