El finado

Manuel Langsam-. En un campo de Bergara había un peón al que todos llamaban "El Finado” o “El Finadito". ("El Finau", traducido al entrerriano).

El Hospital San Martín entre los mejores del país en tratamientos de aneurismas


Joakito

El hospital San Martín de Paraná, uno de los establecimientos de mayor complejidad en la provincia, empezó a realizar tratamientos endovasculares para aneurismas cerebrales denominados embolizaciones. En el país, existen sólo siete hospitales públicos que realizan este tipo de procedimientos. Una intervención de esta dimensión tiene un costo promedio de 300 mil pesos por paciente y de octubre del 2016 hasta hoy ya se han realizado seis operaciones.
Desde el Ministerio de Salud de Entre Ríos sostuvieron que se intenta fortalecer las estrategias en la parte hospitalaria para aumentar la complejidad de los procedimientos y la capacidad edilicia del establecimiento. En este marco, desde el hospital San Martín de Paraná, a partir de una reestructuración y compra de equipamientos de avanzada, se comenzaron a realizar tratamientos endovasculares para aneurismas cerebrales.  Se trata de la denominada embolización, un procedimiento de neurocirugía mínimamente invasivo que requiere de alta precisión, que interrumpe la posible hemorragia en vasos sanguíneos anormales en el cerebro y otras partes del cuerpo.
El director del hospital San Martín, Fernando Giménez, explicó: “Tenemos el equipo de hemodinamia capacitado para realizar cateterismos, tratamientos de infarto agudo del miocardio con colocación de stent, y ya empezamos a hacer más frecuentemente todo lo que es el procedimiento endovascular de los aneurismas cerebrales, que son las embolizaciones” y enseguida remarcó: “Hoy por hoy, en todo el país hay siete hospitales públicos que realizan este tipo de método. Nosotros somos uno de ellos”.
En cuanto al costo que requieren estas operaciones, el profesional aseguró: “En descartables y todo lo que se necesita, estamos hablando de entre 200 y 350 mil pesos por paciente”.
Respecto a las intervenciones sostuvo que “empezamos a tener este tipo de tratamientos en el 2014 pero con derivaciones hacia el medio privado. En 2015 comenzamos a armar el equipo de hemodinamia pero también se derivaban porque necesitábamos anestesista, neurointensivista, y el servicio organizado en general” indicó Giménez respecto a cómo ha sido el camino para llegar a realizar estas intervenciones y agregó: “Entre 2015 y 2016 se hizo un procedimiento en el hospital, y de octubre de 2015 a esta fecha ya llevamos seis embolizaciones cerebrales. El promedio es un procedimiento de estas características por mes, es decir entre 10 y 12 por año”,.
Enseguida el médico señaló: “Este año hubo 18 pacientes, entre los que se derivaron afuera y los que se operaron acá. La intención nuestra es no derivar más pacientes al medio privado, esto se hacía por una cuestión de urgencia. Pero hoy estamos en condiciones de hacer el tratamiento porque tenemos un sistema de guardias pasivas que cuenta con el descartable para hacerlo, es decir, los coils, alambres finitos de un material especial que se colocan dentro de la arteria, se hacen un ovillo y cierran el aneurisma”.
Cuando un aneurisma no es detectado de forma precoz, puede presentarse como un Accidente Cerebro Vascular (ACV). En la mayoría de los casos, el diagnóstico se hace cuando se complica, cuando se rompe. El estudio para diagnosticarlo a tiempo es una angiografía cerebral, es decir, una angioresonancia de vasos cerebrales.
Las señales de alarma a tener en cuenta para evitar que se produzca una hemorragia son: cefaleas tensionales importantes que no responden a ningún tipo de analgésico, que son invalidantes; problemas de tipo visual, o pérdidas transitorias de la vista; antecedentes familiares de personas que hayan muerto o tengan el diagnóstico de aneurisma cerebral.
“Todos los familiares directos de personas que hayan tenido esta complicación deben hacerse el estudio o un cateterismo, porque hay una condición hereditaria y el 10% de los familiares pueden tener lo mismo. Tenemos que evitar llegar a un cuadro de urgencia, porque casi el 80% de los casos se diagnostica cuando se complica. Mucha gente puede tener un aneurisma y se puede morir de cualquier otra cosa sin saber que tenía un aneurisma. Por eso es necesario estar atentos a los síntomas y consultar con un médico”, expresó Giménez.
De todos modos, el profesional advirtió que este tipo de estudios sólo tienen indicación formal cuando hay síntomas muy evidentes o cuando hay antecedentes familiares directos: “Los estudios de por sí no son malos pero estás hablando de exponerte a una radiación. No se hace un estudio porque sí. No hay una indicación de hacer angioresonancias o cateterismos de vasos de cerebro a toda la población argentina. Este procedimiento tiene un costo de 7 mil pesos y tenemos que dar prioridad a los que realmente lo necesitan”, dijo.
“De las operaciones de este tipo que hemos hecho en el hospital, todas han sido exitosas. Tenemos un equipo preparado y en continua capacitación conformado por médicos hemodinamistas, cirujanos cardiovasculares, neurointensivistas, anestesistas y enfermeros. Este es el perfil que le queremos dar al hospital, y estamos trabajando mucho para lograr más operaciones de alta complejidad”, finalizó diciendo Giménez.