Año Nuevo, dirigentes viejos. De qué hablan los políticos?





Por Prof. Graciela “Chela” Castro (*)




En el inicio del año electoral, sería bueno que los ciudadanos empecemos a poner la lupa en los discurso de los políticos, si bien no es nuevo, sino más bien recurrente, el tema de los intereses de la dirigencia.
Hoy muy temprano, aprovechando el mal tiempo y las lluvias torrenciales provocadas por el socialmente ignorado cambio climático, encuentro en los portales de noticas la presencia de dos temas que  requieren de verdaderos debates  para soñar con un verdadero cambio y que sin embargo, aparecen en minúsculos comentarios periodísticos y con total indiferencia en discursos de los políticos convocados por los medios.
Uno de ellos, es la consecuencia provocada por las torrenciales lluvias y los incendios, ambos producto del cambio climático, semejante situación emergente que está afectando a miles de personas, sus bienes, sus ánimos y sus esperanzas, no logran entrar dentro de las principales preocupaciones de los políticos. ¿Hay que esperar “una muerte” para que sea importante y se le preste atención?. Me pregunto ¿qué pensarán?, ¿Qué es un tema de gestión y están a la espera de ver como lo soluciona el gobierno para criticarlo, porque lo hizo bien o porque lo hizo mal?. Siempre con la mirada egoísta de los propios intereses electorales, no paran de demostrar su escasa talla intelectual para realizar sus aportes desde el compromiso que requieren sus roles  sociales.
Me vuelvo a preguntar: ¿no se preocupan por esta situación ni aun pensando que dentro de los afectados pueda haber ciudadanos que los vota? Es tal  su ceguera social, que están a la expectativa de lo que dice o no dice el gobierno de turno, listos para destrozar desde sus miradas demagógicas cualquier iniciativa o convocatoria gubernamental, que con el interés puesto en las elecciones, intentan destratar.
El otro tema, es la aparición en los medios de los eternos “voceros” políticos. Hoy ver a Stolbizer  refiriéndose a l Presidente como   “populista y demagogo”, me dio mucha pena el  comentario de una dirigente que cualquier ciudadano, le guste o no su forma de pensar, la considera respetable dentro del marco democrático. En el mismo sentido, aparecen comentarios de otros dirigentes desde sus  cómodos lugares de vacaciones: Pinamar, Punta del Este y otros centros por el estilo.
Está bueno que se tomen las vacaciones y descansen, pero sería prudente que muchos dirigentes se tomen vacaciones políticas eternas. ¿No es hora de pensar en nuevos dirigentes que se preocupen por la verdadera realidad de los ciudadanos y no por sus propios intereses?. En esa pelea por el poder, no dejan de sorprendernos cada día caras y nombres, que tenemos archi grabadas desde los inicios de la democracia. Esto no es casual, porque esa saturación que provocan en la gente, termina por generar desinterés e indiferencia ciudadana, dejándoles libre los espacios a los que siempre están.
Las declaraciones que hoy publica un medio nacional del Presidente de la Cámara de Diputados acerca del vaciamiento político de Cambiemos, no hace más que confirmar nuestra preocupación.
Me vuelvo a preguntar: no tendríamos que exigir los ciudadanos, que en las próximas elecciones, podamos votar nombres nuevos? Nuevos que no implica que sean viejos o jóvenes, no, no, no tiene que ver con una cuestión de edades cronológicas, sino políticas. Cómo es posible, que hoy se siga hablando de los eternos candidatos, de candidatos que están ocupando cargos en la actualidad, o que caducan con la elección del 2017 y se vuelven a poner en la listas como que no hay posibilidad de gobernar la Argentina si no es con sus nombres.
Deberíamos, como ciudadanos, participar más en la vida interna de los partidos, para aportar nuestra fuerza en la impulsión de nuevas caras, nuevas ideas,  renovadores en serio, sin camuflajes. En cada comunidad, sabemos “quien  es quien”, como para evitar la conformación de listas en base a los recursos económicos del candidato o de los contactos políticos con determinados poderes.
Ojalá los ciudadanos nos comprometamos y nos demos cuenta que el verdadero cambio es ese, porque no podemos pedir que cambie nuestra sociedad con los mismos dirigentes.
Necesitamos nuevos nombres, nuevas caras, nuevas ideas, hay muchos ciudadanos formados que pueden aportar a ese sueño y dar un corte definitivo  al entramado corporativista de esa clase dirigente que se niega a  dejar los espacios, sin reconocer el  daño democrático que esas conductas le provocan a la República.
¿Y si probamos y/ o nos animamos a votar por  candidatos sin apellidos, sin antecedentes políticos, sin contaminación corrupta y con deseos de pensar en el otro como verdadero principio de construcción de una democracia diferente?
(*) Presidente Mesa Concepción del Uruguay – Agrupación Alberdi – Pro

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