A días del aniversario de Cromañón, el municipio clausuró una fiesta ilegal


Joakito
En estos días festivos que pasaron la Municipalidad de Paraná estuvo realizando controles en diferentes locales y boliches bailables. Es así como desde la Dirección de Habilitaciones se tomó intervención por una fiesta en calle Don Bosco y Borges. "Por ese hecho, estoy preparando un informe al Fiscal porque estafaron a los chicos que en una Fiesta. Se nos dijo que era un cumpleaños familiar, pero se trató de una fiesta clandestina, donde los chicos pagaban entre 50 y 80 pesos", manifestó el director Orlando Gómez. Tras la clausura, durante la madrugada del nuevo año, hubo incidentes entre muchos jóvenes entre sí, con los organizadores y hasta con la policía. Los vecinos no pararon de quejarse por el ruido, los destrozos y la mugre.
En relación a esta fiesta el funcionario manifestó que "le preocupa la integridad física de los concurrentes a todos los eventos. Nos encontramos con estos personajes que hacen fiestas clandestinas, que hacen todo sin medidas de seguridad, y sin el pago de tributos".
A su vez  desde la Dirección de Habilitaciones se detalló que las fiestas o eventos deben ser autorizados previamente con la Municipalidad, en un trámite que debe ser presentado 60 días antes del evento.
Lo que cualquier organizador de un evento de este tipo, si es serio, lo sabe.
La memoria de las tragedias ocurridas -en las fiestas electrónicas donde murieron jóvenes por consumir drogas berretas o el incendio en Cromañón, debería bastar para que no se realizaran más megaeventos ilegales sin las mínimas condiciones de seguridad.
Pero parece que no funciona así en la cabeza de quienes quieren hacer dinero fácil engañando a los jóvenes.