Pagliotto, director de Orquesta de Señoritas




Lucas Carrasco

¿Se puede hacer zafar a Claudia Mizawak de un Juicio Político por el cual echar a Carlos Chiara Díaz (que cometió las mismas irregularidades que Mizawak pero en menor escala)?
En Cambiemos estaban por gritar ¡Sí, se puede! cuando Rubén Pagliotto les marcó un límite. Públicamente. Y de manera poco cortés: dijo, más o menos, que eran unos cagones y que buscaban acordar bajo la mesa la impunidad de ya sabemos quién. Cuánta soledad la de los señalados: nadie, absolutamente nadie excepto ellos mismos, salieron a decir ni una sola palabrita en apoyo.
Pagliotto es la Elisa Carrió de Entre Ríos, igual de loco, igual de insobornable: igual de odiado, igual de necesario.
Sus denuncias ocuparon durante muchos años el lugar vacante de una oposición comprada a precio de saldo y sin disimulo. Con diversa suerte, muchas causas durmieron el sueño de los injustos.
El contexto político cambió. Hoy, avanzan. A paso redoblado en algunos casos, como una especie de Plan Canje extorsionando a los legisladores que deben correr el Juicio Político de los integrantes de la Agencia de Viajes que la Constitución, en un rapto de humor negro, llama "superior tribunal" y para colmo le agrega la palabra Justicia. Con mayúsculas del original. Nos toman de boludos.
El gracioso cambio del ex Frente Para la Victoria y ex Frente Renovador, de no querer enjuiciar a Chiara Díaz a quererle hacer un juicio sumario en la Inquisición, se complementa con los cambios de Cambiemos, la formación conservadora que se contradice con su nombre, Cambiemos.  Bue, antes se llamaban radicalismo y eran igual de conservadores.
En Cambiemos lo putean por lo bajo a Pagliotto porque les deschavó la negociación. Y los hizo cambiar de parecer. De nuevo. Hasta próximo aviso, claro.
Ahora, Cambiemos dice que no se puede privatizar el turismo de Chiara Díaz sin tener en cuenta a la Reina de los Viajes, que además es socia de Miguel Marizza y los Urribarri en la obra pública. Mizawak, asustada porque las cosas cambian más rápido de lo que está acostumbrada a procesar, se defendió de estas gravísimas acusaciones diciendo que se equivocaron el nombre del marido. Que es Secretario de Energía y lo fue durante la Década Ganada de José López, Antonio Jaime y en fin, medio pabellón de Ezeiza. Meterse en el asunto de la energía y las obras públicas es meterse con el lumpenaje judicial y con eso no se jode. Eso es corrupción en serio: no es un asunto de viáticos, jueces vendiendo fallos, tribunales como armerías, senado como cueva financiera, choferes de gobernación con veinte kilos de merca o algún que otro asesinato de negritos en las comisarías. Esto es serio.  Esto toca a Gente Bien. Al corazón del poder. Del poder en serio.
Es raro que los otrora poderosos y soberbios Capataces del Subsidio ahora estén condicionados por un abogado que hace denuncias penales sin esperar ganar dinero a cambio. Que trabaja gratis. Para arruinarles el prestigio que si bien nunca tuvieron, se inventaron en tantos medios que hasta llegaron a creerlo. Hoy esos medios se les cagan de risa. Cambiamos.
Todo por unas denuncias de Pagliotto, como parte de su militancia política. En un ámbito donde perdió por goleada una interna. Lo peor que les pudo suceder: lo obligaron a jugar al Llanero Solitario. Mientras el ganador en la interna, el Rolf Lassgård de Hasenkamp, tiene un interminable repertorio de solemnes payadas belicosas para disimular los acuerdos bajo la mesa.
Porque no solo los Capataces del Subsidio están tan asustados, sino también los que fueron duros críticos de que Urribarri se haya afeitado el bigote, desafine en Puerto Montt y "carezca de un visión de desarrollo integrada y complementaria en relación a los proyectos para analizar la conveniencia y oportunidad de plantar higos complementarios en Neptuno". Ay, esos duros opositores...
Qué tontos se deben sentir cuando tienen que salir a explicar que un simple abogado y desde afuera, les marca la cancha, los condiciona, los lleva, los trae, los hace bailar y andar explicando que son inocentes.
Las personas inocentes nunca tienen que explicar que son inocentes.
Lo digo desde mi experiencia. De veterano delincuente.