Mizawak, ¡qué falta de dignidad!


Martín Vázquez

Pasados cuatro días de la declaración del juez penal del Superior Tribunal de Justicia, Carlos Chiaria Díaz ante la comisión de legisladores a los que Urribarri les ordenó destiuir, todavía no se abrió ninguna causa judicial nueva.

-Rosario Romero no quiso defender su nombre, lo cual es razonable, dado que no vale mucho pero ¡ser acusada de conocer tres días antes las sentencias firmadas por el STJ! Es gravísimo. Se lo dijo en la cara. La diputada ni se inmutó. Se ve que está acostumbrada.

-Diego Lara, presidente de la Comisión, fue reiteradas veces acusado de parcialidad. Hasta el ridículo de que viajó personalmente a Bs As para entregar notificaciones. Nada de esto es un delito y Lara trató, con un evidentemente miedo en su voz, de responder. Fue el único que mostró algo de dignidad personal. Hasta que Chiara Díaz lo calló. No respondió por el juicio por alimentos, acusación en vivo de Chiara Díaz cuando Lara intentó correrlo con eso. En personas honorables y honestas, esto hubiera motivado una inmediata querella por calumnias e injurias. En personas honorables y honestas.

-Sergio Urribarri ni se molestó en responder cuando lo acusaron de buscar impunidad con este Juicio Político trucho. Es un delito demasiado pequeño para él como para andar preocupado. Además, su hijo Mauro, es...¡Ministro de Justicia!

-Ni Ángel Vázquez, ni Pedro Báez, ni Aldo Ballestena, todos interesados en una justicia adicta por razones personales, dijeron una palabra. Sorprende el silencio de Pedro Báez, tan locuaz cuando era Ministro de Propaganda y hacía ejercicios de fascismo literario a la par que se volvía multimillonario.

-Guillermo Smaldone, viajó a otra galaxia. ¿Es cierto que le ofrecieron como abogado juicios de ATER para que mantenga el silencio?

-Todos los miembros del Superior Tribunal de Justicia fueron acusados de los mismos delitos por los que Chiara Díaz, con esta maniobra defensiva, evitó defenderse él mismo. Ninguno de los nueve jueces se sintió tocado en su honorabilidad. Mamita querida...

- Claudia Mizawak, acusada por Chiaria Díaz de "reina de los viajes", abuso de los viáticos, tráfico de influencias, sobornos, corrupción con la obra pública, fallos arreglados según conveniencia política, entre otras decenas de acusaciones, no se dignó a sacar un escueto comunicado, siquiera, anunciando acciones penales o civiles de calumnias e injurias. Chiara Díaz hasta se dio el lujo de anunciar que la llamaría como testigo de parte. La presidenta del Superior Tribunal de Justicia ha mostrado una falta de dignidad que ya supera el rosario de delitos que se adjudican: ya hay que hablar de una arrastrada.