Buscan fortalecer la cadena apícola en Entre Ríos

Joakito

Si bien las consecuencias climáticas no fueron las mejores, desde el gobierno de Gustavo Bordet se evidenció un cambio de paradigma en cuanto a las políticas agropecuarias durante el 2016. Se pasó de maquinas agrícolas nunca vendidas a Angola,  de pollos de feed lot nunca exportados a un criterio racional y más amplio de desarrollo agropecuario.
En este sentido la actividad apícola se vio beneficiada por el trabajo llevado adelante desde el gobierno provincial, mas específicamente, a través de la dirección de producciones pecuarias alternativas, desde donde se  estuvo trabajando en conjunto con el Ministerio de Producción de la Nación, en un Plan de Competitividad para la Cadena de Valor Apícola, de la cual participaron todos los actores involucrados, realizando un análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades, Amenazas) tanto interno como externo del sector. A partir de dichos encuentros se  diagramó  cuál es la visión y misión de la cadena como así también se definieron proyectos cuyo objetivo fue que sirva no sólo para mejorar la competitividad de la actividad sino además conseguir nuevas herramientas de financiamiento a nivel nacional.
Al respecto la titular de la dirección en cuestión Noemí Altamirano, manifestó que “se esta  participando en un trabajo de investigación con la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Entre Ríos, que nos permitirá indagar cuáles son las debilidades que tienen nuestras cooperativas recientemente armadas. Actualmente existen más de 30 cooperativas apícolas funcionando en la provincia representando una gran fortaleza para el sector. Y la etapa próxima es fortalecerlas. Estamos convencido que como herramienta asociativa son indispensables para la comercialización y gestión de las mismas como verdaderas empresas”

Respecto a la quita de los derechos de exportación por parte del gobierno nacional manifestó que es ínfimo el numero de productores de la provincia que fueron beneficiados  y finalizó sosteniendo que “la única manera en que llegue este beneficio a los productores es adoptando las cooperativas la comercialización en forma directa. Que los productores empiecen a entregar su producción a su cooperativa y empezar a vender directamente desde su estructura organizativa y así empezar a establecer las condiciones de mercado. Sabemos que no sólo no se vio beneficiado en este 10% de quita a los derechos de exportación, sino que tampoco mejoró el precio de la miel (ha sido el precio más bajo de los últimos años). Seis meses después de la medida, el precio se ha movido pero no como resultado de la normativa implementada, sino por falta de producción de miel”.